Lunes, 11 de Febrero de 2008

Solbes pide claridad a la banca

El vicepresidente dice que incluso creciendo menos del 3% se podría reducir el paro

DAVID ANGLÉS ·11/02/2008 - 22:54h

Pedro Solbes, vicepresidente económico.

El vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, pidió que los bancos mundiales aprovechen la presentación de sus resultados de 2007 para "decir cuál es exactamente la situación en cada una de las instituciones, porque eso daría tranquilidad al sistema financiero".

Desde el pasado verano, bancos de todo el mundo vienen publicando un goteo incesante de pérdidas, que superan ya los 100.000 millones de euros. Pero todavía no está claro el tamaño del agujero ocasionado por las hipotecas basura de Estados Unidos.

Aunque reconoció que el problema de los mercados de crédito se ha trasladado al resto de la economía, Solbes añadió que la economía española será capaz de crecer a un ritmo "cercano al 3%" de media anual durante la próxima legislatura (por debajo del potencial de crecimiento de entre el 3% y el 3,5%).

La previsión oficial del Gobierno es el 3,1% para 2008, un dato que Solbes considera "prematuro" revisar. No obstante, al acudir ayer a Bruselas a la reunión mensual de ministros de Economía y Finanzas de la zona del euro, reconoció que, en estos momentos, "los riesgos son mayores a la baja que hace tres meses".

En España tradicionalmente se crea empleo al crecer más del 2% y se reduce el paro con un crecimiento superior al 3%, Solbes matizó que el mercado de trabajo ha cambiado y es más elástico, con lo que podría reducirse el paro incluso creciendo por debajo del 3%.


Críticas
Para Solbes, los que pronostican una recesión en España "no saben nada de economía" y afirmó estar "agotado" de las "tonterías" del Partido Popular en materia económica. Ayer, durante un debate promovido por la fundación FAES, el presidente de Libertad Digital, Alberto Recarte, señaló que la economía española crecerá este año "claramente" en torno al 1% o incluso "por debajo". El ex secretario de Estado de Economía con el PP, Luis de Guindos, afirmó que la situación es "complicada" y alertó del nivel de endeudamiento de familias y empresas.


Varios líderes europeos coincidieron en que el panorama presenta dificultades, pero quisieron huir de catastrofismos. "Europa obviamente no es inmune a los problemas en EEUU. Pero nuestras circunstancias son diferentes. No tenemos motivos racionales para temer una recesión", aseguró el presidente de la Comisión Europea, el portugués José Manuel Durao Barroso.

En EEUU, el Gobierno espera que el crecimiento en 2008 se mantenga en el 2,7%, según el informe económico anual presentado ayer por la presidencia. Los asesores económicos de Bush manejan un escenario de desaceleración económica, pero no de recesión.

Por su parte, el presidente de turno de la Unión Europea, el primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, afirmó que la economía europea no pasa por "malos tiempos", aunque reconoció que la la zona del euro crecerá en 2008 por debajo del 2,2% previsto.


La presencia del presidente de la Comisión Europea en la reunión de ministros, un hecho excepcional, muestra la preocupación por la marcha de la economía. Para hacer frente a la crisis crediticia, líderes europeos (entre los que destaca el presidente francés, Nicolás Sarkozy) han pedido que el Banco Central Europeo (BCE) rebaje los tipos de interés siguiendo la línea marcada por la Reserva Federal de EEUU, a lo que el BCE se ha opuesto hasta el momento.

Durao Barroso salió en defensa de la autonomía del BCE; el presidente de la Comisión Europea señaló que sería un error tomar medidas de forma "impulsiva" como un "estímulo artificial de la economía" y que deben mantenerse fieles al compromiso de mantener el déficit público bajo control.

Bear Stearns prevé pérdidas de hasta 300.000 millones
Jonathan Golub, analista del banco de inversión Bear Stearns, prevé que la crisis desatada por la inversión en hipotecas basura de EEUU pueda ocasionar entre 125.000 y 175.000 millones de dólares adicionales en pérdidas para las instituciones financieras estadounidenses. El daño en Europa es difícil de cuantificar, según Golub, por falta de transparencia. "Nuestra impresión es que las entidades financieras europeas están mucho más rezagadas que las estadounidenses en el reconocimiento de sus pérdidas", señala.


En total, Bear Stearns espera que las pérdidas ocasionadas por la crisis puedan alcanzar los 300.000 millones de dólares. El fin de semana pasado, el ministro de finanzas alemán reveló que la cifra de pérdidas que manejan los líderes del G7 podría llegar a los 400.000 millones de dólares. Entre las entidades más afectadas por la crisis están grandes grupos como UBS y Citigroup.