Lunes, 11 de Febrero de 2008

Obama sella en Maine un fin de semana redondo en las primarias demócratas

También se ha impuesto a Clinton en Nebraska, Luisiana, el estado de Washington y las Islas Vírgenes

EFE ·11/02/2008 - 07:57h

Los segudires de Barack Obama le felicitan por su victoria. EFE

Barack Obama asestó ayer un duro golpe a su rival Hillary Clinton, al lograr en los caucus del estado de Maine su quinta victoria consecutiva en un mismo fin de semana, tras ganar el sábado en Nebraska, Luisiana, el estado de Washington y las Islas Vírgenes.

El senador por Illinois, que podría convertirse en el primer presidente afroamericano de EEUU, consiguió el 59 por ciento de los votos, frente al 40 por ciento que dio su apoyo a Clinton, que, en principio, partía como favorita en estos "caucus".

Los responsables de la campaña de Clinton creían que ganar en Maine era posible, dadas las victorias logradas por la senadora en los estados cercanos de Nuevo Hampshire y Massachuset, y el apoyo que había recibido allí por parte de las mujeres.

No obstante, Maine también era un terreno amigable para Obama, quien ha comprobado que los caucus, reuniones vecinales de partidarios en las que se elige al candidato, son su mejor baza.

En ese estado, que vivía una jornada marcada por el frío y alertas de tormentas de nieve, había en juego un total de 34 delegados, diez de ellos "superdelegados", que no tienen comprometido su voto en la Convención Demócrata que proclamará en agosto en Denver (Colorado) al candidato para las elecciones presidenciales de noviembre.

A pesar de las condiciones meteorológicas adversas, la respuesta de los votantes fue "increíble", según el director ejecutivo del Partido Demócrata de Maine.

La victoria del domingo en ese estado aclara, al menos de momento, un poco el panorama de desempate técnico que mantienen Clinton y Obama desde el comienzo de la campaña electoral.

Los caucus han permitido a Obama colocarse por delante de la senadora por Nueva York en cuanto al número de delegados, pero no así en el caso de los superdelegados, según los expertos de CNN. Por ello, le faltan todavía 27 delegados para superar a su rival.

El senador por Illinois cuenta actualmente con 1.121 delegados, de los que 986 son normales y 135 superdelegados, mientras que Clinton suma 1.148 delegados en total, de los que 924 son votos comprometidos con su candidatura y 224 independientes.

El papel de los superdelegados 

Si ninguno de los dos consigue hacerse en las primarias y "caucus" de su partido con los 2.025 delegados necesarios para ser declarado candidato demócrata presidencial, los "superdelegados" podrían tener la última palabra.

Por ello, tanto Clinton como Obama ya cortejan a esta figura, constituida en 1982 con el fin de dar más peso a los "entendidos" del aparato del partido en la Convención Demócrata. A pesar de los éxitos cosechados el sábado y domingo, todavía quedan muchos asaltos por pelear, como reconoció Obama esta semana.

Y así, ambos precandidatos demócratas han centrado su atención en los estados del Potomac, pues en dos días ya se libra la próxima batalla electoral en Maryland, Virginia y el Distrito de Columbia, todos ellos estados con una gran comunidad afroamericana e hispana.

En este sentido, los pronósticos apuntan de nuevo a un "cuerpo a cuerpo" entre Obama y Clinton en estos tres lugares. También hay que tener en cuenta que entre los próximos estados que celebran sus primarias se encuentran Ohio, Pensilvania y Texas, que desfilan por las urnas en marzo y abril y que enviarán unos 600 delegados a la Convención Demócrata.

Por tanto, tras un día más de consultas electorales, nada indica aún quién de los dos senadores será finalmente designado candidato demócrata a la Presidencia de EEUU.