Domingo, 10 de Febrero de 2008

El valor de investigar en la alimentación infantil

La empresa se acaba de instalar en el Parque Científico de Barcelona para trabajar en nuevos proyectos en colaboración con científicos

GLÒRIA AYUSO ·10/02/2008 - 20:02h

ALBERT EGEA - Montse Rivero, directora de Ordesa, cree que las empresas deben abrir sus trabajos de investigación.

Más vale trabajar en equipo que aislarse y limitar las propias posibilidades de conocimiento. A esta conclusión ha llegado el equipo directivo de Ordesa, empresa dedicada a la alimentación infantil que desde hace 20 años apuesta por la investigación y el desarrollo y que ahora ha iniciado una especie de joint venture con otros equipos científicos.

Aunque su empeño por innovar se ha intensificado en los últimos tiempos, su trayectoria está llena de productos pioneros. Diez años después de su fundación, Ordesa lanzó ya en 1953 la primera papilla instantánea o de cereales hidrolizados bajo la marca Blevit. En 1961, fue también la primera en crear alimentos especializados para tratar alteraciones digestivas, y lo mismo hizo con papilla de cereales sin gluten y con una leche hidrolizada de arroz y soja para los niños que tienen intolerancia a la de vaca.

El resultado de ese esfuerzo continuado es que en 2007 destinó a investigación casi tres millones de euros, es decir  un 2,7% de por sus ventas. Se trata de un porcentaje alto si se compara con la mayoría de grandes empresas del sector de la alimentación.

La empresa tiene sedes en España, Francia e Italia y distribuye a 11 países, entre los que destaca Arabia, Jordania, Túnez, Perú y Ecuador. En total, suma unos 200 productos en el mercado. Los de gama alta “tienen un precio elevado debido a la inversión en investigación que conllevan”, explica la directora general científica, Montse Rivero.

Para lograr estos nuevos productos, es preciso realizar búsquedas moleculares de ingredientes, relacionar los genes con la nutrición, experimentar con animales y finalmente probar los resultados con niños.

Imitar a la naturaleza

El último producto innovador es una leche para tomar sólo por la noche y que imita la de madre. “Cuando anochece la madre produce una leche diferente que favorece que el bebé duerma mejor y desarrolle en esas horas su sistema inmunológico y neurológico”, señala la directora científica. Ordesa tiene la patente, la quinta conseguida en los últimos seis años.

Imitar el producto natural de la madre ha significado mucha inversión en pruebas específicas. Pero desde diciembre, Ordesa trabaja codo a codo con los profesionales del Parque Científico de Barcelona. Allí se ha instalado parte del departamento de investigación, que encarga a otros equipos de científicos ubicados en el mismo lugar estudios complementarios que les permiten avanzar más rápidamente.

“Las empresas acostumbran a realizar su propio I+D solas, bajo alto secretismo, pero es una forma de actuar muy aislada. Nosotros nos hemos abierto dando trabajo a científicos que aportan su conocimiento a nuestros productos”, explica Rivero.

Es así como expertos en genómica, cultivos celulares, aislamiento de nuevos ingredientes, inmunología o desarrollo neuronal están colaborando con estudios encargados por Ordesa. Eso sí, bajo contratos que incluyen cláusulas de confidencialidad. La multinacional también ha trabajado con las unidades especializadas en el sueño de las Universidades de Baleares y Badajoz.  

El número de patentes se concentra en los últimos años, en los que el trabajo de I+D se ha realizado de forma consorciada con hospitales, centros sanitarios y de investigación. Precisamente, de esa cooperación con los especialistas sanitarios surgió la idea de la Fundación Ordesa.

En 2002, una doctora del Hospital Materno-Infantil Sant Joan de Déu de Barcelona pidió una ayuda económica a la empresa, y desde entonces la fundación Ordesa ha destinado más de un millón de euros a iniciativas solidarias relacionadas con niños.