Domingo, 10 de Febrero de 2008

Festival da voz a "parias" del islám encarnados en gays y banda de heavy metal

EFE ·10/02/2008 - 17:26h

EFE - La española Penélope Cruz y el británico Ben Kingsley brindaron hoy un gran domingo de cine sobre la alfombra roja de la Berlinale con "Elegy", de Isabel Coixet, una reflexión sobre un amor que nace moribundo porque surge del miedo a envejecer.

La sección de Panorama exhibió hoy dos documentales dedicados a los "parias" del islám, rechazados por los estrictos cánones de los países más tradicionales, en las figuras del colectivo homosexual y de los músicos de Acrassicauda, la primera banda de heavy metal iraquí.

En "Heavy Metal in Bagdad" los realizadores canadienses Eddy Moretti y Suroosh Alvi mostraron las dificultades de cuatro jóvenes iraquíes, incondicionales de "Iron Maiden" y "Methallica" para ensayar y atraer público a sus conciertos, mientras la ciudad es sometida a bombardeos constantes.

El documental muestra tres momentos en las vidas de Firas, Tony, Faisal y Marwan, cuatro jóvenes de entre 22 y 25 años, desde la caída de Sadam Hussein, a la guerra civil y al exilio, en la vecina Siria.

La cinta retrata a una generación de iraquíes, atrapados en pleno estado de sitio, que se debaten entre luchar por sus ilusiones o rendirse a la desesperanza.

Los músicos, decepcionados como muchos de sus compatriotas por las promesas de libertad esgrimidas para derrocar al dictador, encarnan un bastión empecinado en no desfallecer, pero resignado a la presencia constante de la muerte en sus vidas.

"Se llevaron a Ali Babá y entraron los cuarenta ladrones", afirma Firas sobre el supuesto control estadounidense del país.

Sus estridentes canciones y sus rasgueos de guitarra ejercen de válvula de escape a una vida marcada por el miedo a las alarmas antiaéreas y al sonido de las explosiones.

A lo largo de cinco años, los jóvenes pasarán de buscar locales donde "rocanrolear" y ensayar en un bajo a pagar fortunas astronómicas por abandonar el país y malvivir como inmigrantes en Damasco mientras luchan por grabar su primera maqueta.

"Heavy Metal in Bagdad" permite, además, acompañar a los realizadores en su accidentado viaje al corazón de las tinieblas iraquí, pertrechados de chalecos antibalas y rodeados de más de una docena de guardaespaldas.

Mientras policías, milicias y soldados imponen su ley, bajo fuego enemigo, los chicos de Acrassicauda, que ya aparecen en Wikipedia y han creado su propia web en Myspace, continúan buscando un lugar donde poder "dejarse el pelo tan largo como quieran y tocar su música tan fuerte como les sea posible", según el documental.

El deseo de "escapar al otro lado" es también constante en los protagonistas de "A Jihad for Love", el documental del indio Parvez Sharma, que compone un retrato coral del colectivo gay y musulmán a través de doce países.

Pakistán, Irán, Turquía, Egipto, Sudáfrica, Francia o Canadá son algunos de los lugares que recorre la cinta y en los que homosexuales de varias nacionalidades esconden su orientación sexual, luchan por sus derechos o sueñan con obtener asilo político en otro país.

El arco geográfico que describe el trabajo muestra el rechazo unánime de la jerarquía musulmana respecto a la homosexualidad frente a los argumentos del colectivo que vive su orientación a escondidas, lucha contra sus remordimientos de conciencia o se enfrenta al poder esgrimiendo que el islám defiende, ante todo, el amor.

"A Jihad for Love" compone un retrato múltiple del estereotipo de gay en el mundo islámico, condicionado negativamente contra la homosexualidad, según su director, por el pasaje del Corán que condena las relaciones entre hombres de Sodoma y Gomorra.

El documental expone las dudas, miedos e ilusiones de un variado espectro de personas, desde la lesbiana francesa que se avergüenza de sí misma, al estudiante egipcio que es apaleado por la policía hasta el imán sudafricano que pierde su trabajo por luchar contra los prejuicios a través de la palabra.