Domingo, 10 de Febrero de 2008

Zapatero pide una gran movilización ante la política mezquina y de exclusión del PP

EFE ·10/02/2008 - 14:59h

EFE - El presidente del Gobierno y candidato del PSOE a la reelección, José Luis Rodríguez Zapatero, durante su intervención en el acto organizado por el Partido en la plaza de toros de Vistalegre de Madrid.

El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, llamó hoy a una gran movilización el 9-M para hacer frente y no callarse ante las políticas "mezquinas" del PP, la homofobia, el "mercadeo con el dolor de las víctimas", la xenofobia, la exclusión, la actitud de "doña Cuaresma" y la hipocresía.

Con un "no me callo" repetido en más de una decena de ocasiones en el acto organizado por el PSOE en el Palacio de Vistalegre de Madrid, Zapatero se opuso a una serie de actitudes que cree que representa el PP e invitó a que su gesto sea emulado por todos los socialistas para lograr una masiva participación que lleve a una amplia victoria electoral.

El presidente del Gobierno, arropado por la práctica totalidad de sus ministros, aseguró saber que hay muchos ciudadanos hartos de la derecha que representa el PP, pero subrayó que no basta con estar hartos, sino que "hay que levantar la voz, usar la apalabra, movilizarse y llevar una amplia mayoría a las urnas el 9 de marzo".

"Una amplia mayoría que derrote al cinismo y al pesimismo, que extienda libertades y derechos frente a quienes quieren las cosas como antes, como dice Cañete", señaló en alusión a recientes declaraciones del ex ministro del PP.

Subrayó que, aunque es una persona tranquila y serena, él no se calla ante quienes quieren practicar la xenofobia y se siente al lado de quienes llegan legalmente a España para trabajar.

"No me callo ante los propietarios del miedo ni ante los que quieren mercadear con el dolor de las víctimas, y siempre estaré comprometido con los decentes y con los valientes", garantizó Zapatero antes de exponer una lista de actitudes ante las que aseguró que tampoco se va a callar.

Entre ellas, el machismo, la homofobia, la exclusión, la precariedad laboral, la hipocresía, el rencor, "los que quieren llenar de chapapote la vida pública con insultos y descalificaciones", los depredadores del medio ambiente, los que impiden la investigación biomédica y los que quieren denigrar a la gente de la cultura y la investigación.

"No me callo, y os pido a vosotros que tampoco os calléis, y que de este espíritu nuevo de Vistalegre salga una voz poderosa, inapelable y contundente de llamamiento a una gran movilización electoral", dijo Zapatero de forma enérgica.

Hizo bandera de la defensa de la alegría y el talante frente al "mal humor y el mal gesto de doña Cuaresma" (en alusión a la polémica entre Alberto Ruiz Gallardón y Esperanza Aguirre) y la cara triste de los dirigentes del PP.

Aseguró que la seña de identidad de los socialistas es "mirada positiva y altura de miras" y precisó que esa actitud, que considera que ha hecho que el PSOE sea "el partido central de la democracia", la mantuvo él también en la oposición apoyando asuntos de Estado como la política antiterrorista.

"Porque, para mí, España y la libertad están por encima de las ambiciones y de las políticas pequeñas y mezquinas", subrayó el jefe del Gobierno

Además de destacar las confrontaciones internas de la derecha, alertó de que quienes siembran incertidumbre y temor son quienes siempre han tenido segura su vida y su bienestar material y quienes, en alusión a Manuel Pizarro, "ahora van a los mercados" después de haber recibido indemnizaciones millonarias.

Zapatero defendió su gestión y, respecto a la actitud del PP ante la situación económica, advirtió de que la derecha "no gobierna bien cuando hay prosperidad, porque no reparte beneficios, y gobierna peor cuando hay dificultad, porque no reparte sacrificios".

Ante ello, garantizó que su Gobierno cargará los sacrificios en los momentos difíciles "a los más poderosos".