Domingo, 10 de Febrero de 2008

El temporal hunde los restos del New Flame frente a Gibraltar

El chatarrero provoca un vertido de hidrocarburos en un kilómetro de la costa de Algeciras

MATEO ZARCO ·10/02/2008 - 14:53h

El temporal de levante que azota el Estrecho de Gibraltar desde el viernes terminó ayer por hundir el buque siniestrado New Flame, que guarda 42.000 toneladas de chatarra en su interior. Fuentes de Salvamento Marítimo confirmaron a media mañana lo que parecía inevitable en cuanto volviese un temporal: la velocidad del viento (fuerza 8-9) y lo agitado de las aguas sepultaron la popa del carguero hasta dejar visible únicamente un mástil y parte de la chimenea. Para el ministro gibraltareñoPeter Caruana el barco no se ha hundido, sólo "ha perdido flotabilidad".

El ‘New Flame', que permanece encallado a un tiro de piedra de Gibraltar, colisionó contra el también carguero ‘Torm Gertrud' en la mañana del 12 de agosto de 2007. El ‘Gertrud' salió indemne y por sus propios medios de aquel trance. No así el ‘New Flame', cuya popa a flote aunque inclinada se convirtió en un motivo fotográfico novedoso para las decenas de turistas que habitualmente se asoman a Punta Europa, el extremo sur del Peñón que se adentra en el Estrecho y señala a África.

El Gobierno de Gibraltar se apresuró ayer a afirmar que la embarcación no ha sido fracturada en dos ni tampoco han surgido de ella nuevos restos de contaminación. Sin embargo, la Policía Local de Algeciras recibió algunas llamadas de vecinos que alertaron sobre la presencia de pequeñas galletas de fuel en el litoral de la playa de Getares. La Junta de Andalucía, por su parte, activó a primera hora de la tarde el dispositivo de vigilancia y limpieza que coordina en tierra el Servicio de Emergencias-112. A media tarde, un kilómetro de la costa de Algeciras resultaba contaminada por los hidrocarburos vertidos.

Dispositivo de limpieza

El despliegue hace efectivas las competencias de la Junta cuando se concreta la presencia de contaminación en la costa. E implica a operarios de la Empresa autonómica de Gestión Medioambiental (Egmasa), de las concejalías de Medio Ambiente y Playas del Ayuntamiento de Algeciras y de la compañía estatal Tragsa, que depende de la Demarcación de Costas del Ministerio de Medio Ambiente. El portavoz de Verdemar-Ecologistas en Acción, Antonio Muñoz, denunció que había encontrado manchas en Getares -un tramo cercano a la desembocadura del río Pícaro- y en las playas de El Rinconcillo y La Concha.

Otro temporal importante castigó con severidad al moribundo ‘New Flame' el 21 de diciembre. Aunque para esa fecha se creyó que ya se había extraído todo el combustible, salieron restos que el levante empujó a las orillas de El Rinconcillo, La Concha y Getares.

Caruana presentó el 8 de enero un nuevo plan para retirar del Mediterráneo los restos del ‘New Flame'. Dijo que a finales de ese mes se acometerían las tareas de corte del chatarrero para llevarse primero la popa y afrontar, ya en verano, la extracción de la proa hundida y la mercancía.

Toneladas de chatarra

El ministro principal advirtió que "adherencias del casco" podrían provocar nuevos vertidos al mar y descartó que la carga hundida incluyese baterías de automóvil. No se extendió en la naturaleza de la chatarra, sólo rechazó que fuese especialmente peligrosa para el medio marino. La empresa de salvamento ‘Titan Salvage' es la encargada del rescate pero, pese a la bonanza climatológica tras aquel anuncio de Caruana, los trabajos no avanzaron mucho más allá de lo preparatorio. Y eso que se trata de una nueva tentativa porque, en septiembre, se había anunciado desde el Peñón una primera estrategia de rescate que después fue descartada por razones técnicas.

Ahora habrá que esperar las consecuencias y conocer a ciencia cierta qué puede hacerse de forma inminente para resolver definitivamente la crisis. La velocidad del viento mantuvo cortado durante todo el día el tráfico marítimo de las embarcaciones rápidas entre Algeciras y Ceuta y el que une los puertos de Tarifa y Tánger. Acciona Trasmediterránea pudo mantener la conexión marítima entre la Península y Ceuta a través del buque ‘Las Palmas de Gran Canaria', una nave de gran tonelaje que puede cubrir los algo más de 14 kilómetros entre las costas europea y africana en condiciones meteorológicas adversas.

Esto da una idea de cómo se las gastan los temporales en el invierno del Estrecho, que ya en enero de 2007 provocaron el encallamiento del carguero ‘Sierra Nava' en el paraje algecireño de la Punta de San García, en el límite oriental del Parque Natural del Estrecho.