Domingo, 7 de Octubre de 2007

La Comisión de la Competencia investigará al sector de transporte de viajeros por carretera

EFE ·07/10/2007 - 15:53h

EFE - El presidente de la recién creada Comisión Nacional de Competencia (CNC), Luis Berenguer, durante la entrevista con Efe en la que anunció que este organismo prevé investigar el mercado del transporte de viajeros por carretera en España para comprobar si hay abusos de posición de dominio en este sector. EFE

La recientemente creada Comisión Nacional de la Competencia (CNC) tiene previsto investigar el mercado del transporte de viajeros por carretera en España para comprobar si hay abusos de posición de dominio en este sector.

Así lo anunció, en una entrevista con EFE, el presidente de la CNC, Luis Berenguer, quien explicó que se iniciará la elaboración de un informe sobre este sector, del mismo modo que siguen abiertos estudios sobre el transporte aéreo y el fútbol televisado, además de otro, a punto de concluir y hacerse público, sobre las profesiones liberales y la actividad de los colegios profesionales.

Un reciente informe de concentración que tuvo que elaborar la CNC -el último fue el relativo a la compra de la española Continental Auto por parte del grupo británico National Express, aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 28 de septiembre, tras el preceptivo informe de la Comisión Nacional de la Competencia- fue el que dio pie a iniciar esta investigación.

Berenguer advirtió de que además se han producido "declaraciones públicas" de responsables del sector que han hecho que la máxima autoridad en competencia ponga su atención en estas empresas.

En dichas declaraciones, se advertía de una posible subida de precios causada por los cambios de regulación, especialmente por la transposición española de la directiva europea que establece los tiempos de trabajo de los conductores del transporte de carretera.

Para el presidente de la CNC, estas manifestaciones pueden suponer un "aviso" al resto del sector para que suba sus precios -lo que podría ser contrario a la competencia-, del mismo modo que se investiga si lo hicieron así algunos fabricantes de alimentos y productos manufacturados aprovechando el alza de los precios del trigo y otros cereales.

La CNC realiza esta última investigación desde dos vertientes: por una parte analizando si las autoridades de competencia de otros países han considerado estas manifestaciones conductas "colusorias" y por otra estudiando si ya han tenido efecto en el sector.

Luis Berenguer -antes presidente del Tribunal de Defensa de la Competencia- anunció por otra parte a Efe que comparecerá en el Congreso, por primera como máximo responsable de la CNC, el próximo 23 de octubre, donde dará información pormenorizada del nuevo organismo, que integra a los antiguos TDC y Servicio de Defensa de la Competencia.

Insistió en que el principal logro de la nueva Ley de Defensa de la Competencia ha sido el "fortalecimiento de la independencia" de la autoridad, ahora una sola, que decidirá la mayor parte de las concentraciones empresariales, dejando al Gobierno una posibilidad "residual" de intervención.

Ahora el Ejecutivo sólo podrá actuar cuando la Comisión rechace o apruebe con condiciones una concentración, ya que no tendrá nada que decir si la autoridad decide aprobar sin condiciones la operación.

Hay seis supuestos de "interés general" a los que el Gobierno puede acogerse para cambiar una decisión de la CNC sobre concentraciones, aunque para Berenguer será uno, el que habla de asegurar el cumplimiento de la regulación sectorial, al que más recurra el Ejecutivo en caso de intervenir, por "razones de política industrial".

No hay que olvidar, recordó, que de acuerdo con la Constitución, es el Gobierno el que decide la política económica, y "puede haber" determinadas causas "excepcionales", "siempre basadas en el interés público y siempre revisables por el Tribunal Supremo", en las que el Ejecutivo "se pueda separar de la autoridad independiente".

En cualquier caso, consideró que esto ocurrirá en contadas ocasiones, igual que hasta ahora, ya que "sólo en siete u ocho casos" desde 1989 -año en que entró en vigor el control de concentraciones- el Ejecutivo se ha pronunciado de forma contraria al antiguo Tribunal de Defensa de Competencia.

También consideró poco probable, incluso auguró que "no habrá que utilizar nunca", la medida excepcional que recoge la nueva ley y que ya estaba vigente desde la aprobación del último reglamento, en 2003, según la cual la CNC puede adoptar medidas estructurales para el sector afectado.

Luis Berenguer recordó por otra parte que la nueva ley abre otras vías de actuación a la nueva autoridad de competencia.

Entre éstas citó la vigilancia de la contratación pública o la legitimidad para recurrir ante la jurisdicción contencioso-administrativa cualquier acto administrativo o norma, siempre que sea de rango inferior a una ley -incluso reales decretos del Gobierno central-, que se hayan aprobado en cualquiera de las administraciones públicas y que puedan atentar contra la competencia.

El presidente de la CNC espera que a finales de noviembre esté aprobado el reglamento de la nueva ley.