Domingo, 7 de Octubre de 2007

Jáuregui: "El Estado de Derecho va a seguir pronunciándose"

EFE ·07/10/2007 - 13:22h

EFE - El secretario general del PSE-EE, Patxi López. EFE

El diputado del PSOE Ramón Jáuregui opinó que tras la detención de la cúpula de Batasuna "no ha terminado la cuestión, el Estado de Derecho va a seguir pronunciándose", porque se ha quemado el final dialogado y "ahora toca represión a la violencia".

P: ¿La detención de la cúpula de Batasuna es la respuesta "implacable" que el presidente Zapatero anunció?

R: la operación policial se inscribe en un doble contexto: primero, que ETA rompió la tregua; como bien dijo el presidente, todo el peso del Estado de Derecho caerá sobre ese mundo, y no ha terminado la cuestión, el Estado de Derecho va a seguir pronunciándose.

El contexto ha cambiado, no hay espacio para la acción política de la izquierda abertzale mientras haya acción terrorista. Cuando cese el terrorismo, ese contexto cambiará.

Segundo, la intervención judicial responde a una acción de traspaso de poder de un partido ilegal (Batasuna) y, por tanto, la actuación policial es obligada.

P: ¿Qué le ha parecido la reacción del Gobierno vasco a las detenciones, tachándolas de oportunistas?

R: el Gobierno vasco no es un socio leal en estas cosas, lo ha sido mucho más el PNV en los meses anteriores cuando lo dirigía Imaz. No tiene un comportamiento leal, y por tanto sus comentarios son despreciables.

P: El presidente Zapatero dijo esta semana que no hay expectativas de volver a hablar con ETA. ¿Pasarán años antes de que se pueda intentar?

R: ETA ha quemado las treguas, como bien dijo Patxi Zabaleta. Batasuna ha quemado las mesas. Toda una metodología del final dialogado se ha amortizado. Ahora toca represión a la violencia y aplicación estricta y severa del Estado de Derecho. Hace unos años la democracia española decidió con acierto que mientras haya violencia no es posible la acción política de su entramado político, y vamos a ser severos en eso.

La única condición que abriría un espacio nuevo sería la comprobación inequívoca, definitiva e irreversible de que ETA pone fin a la violencia.

P: ¿Esta misma reflexión sobre la acción política mientras haya violencia sirve para la propuesta del lehendakari?

R: Absolutamente. Hay una gran trampa en la explicación de su iniciativa. Dice el lehendakari que no podemos permitir que ETA marque la agenda y, por tanto, la iniciativa política es libre y democrática. Correcto. Admito que hay que tomar iniciativa política, pero justamente la contraria: no la asunción de los postulados de ETA desde los partidos nacionalistas, sino el mensaje a ETA desde los partidos nacionalistas de que no van a gestionar ningún cambio político en Euskadi hasta que no deje de matar.

Esto es lo que el Gobierno vasco no ha asumido. Es lo que en su día se llamó la moratoria nacionalista y eso es lo que le exijo al lehendakari.

P: ¿Qué espera del probable nuevo presidente del PNV, Iñigo Urkullu?

R: Creo que el lehendakari ha encorsetado demasiado el camino del PNV. Urkullu no tiene suficiente margen de maniobra como para cuestionar ni la línea política ni la propuesta del lehendakari ni el candidato, porque el lehendakari no solamente ha derrotado a Imaz, sino que ha impuesto un candidato, que es él, y ha establecido una estrategia política.

P: El Gobierno insiste en que la consulta no se hará. ¿Cuál será la reacción nacionalista?

R: El final de esta aventura son las elecciones de diciembre del 2008 en Euskadi. Ahí es donde se juega la final, no se juega en Madrid ni en las elecciones de marzo, e Ibarretxe quiere jugar en un espacio central entre ETA y el Gobierno que no le permite llevar a cabo su iniciativa. Nuestra tarea es convencer al electorado vasco de que el lehendakari no trae la paz, que sólo retrasa la solución, y por eso hay que mandarlo a casa.

P: ¿Cree que el PSE puede crecer tanto como para ser alternativa, teniendo en cuenta la dificultad para encontrar socios de gobierno?