Sábado, 9 de Febrero de 2008

El generalísimo ya no es alcalde

RAÚL BOCANEGRA ·09/02/2008 - 20:44h

El último de una larga lista fue el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María (Cádiz). A propuesta de Izquierda Unida, acordó el viernes en pleno retirar al dictador Francisco Franco la Medalla de Oro de la Ciudad, concedida en 1962, y el título de alcalde honorífico, en 1964. Esta vez, el PP se abstuvo, lo que permitió sacar la votación, pero se había negado el pasado noviembre. “No ha habido cambio de criterio. El problema es que ahora hay una ley [la de memoria histórica] y no es tan fácil”, asegura Pepa Conde, portavoz de IU y adalid de la propuesta.

El caso de El Puerto no es aislado. En los últimos tiempos, proposiciones similares han proliferado en decenas de ayuntamientos de toda España, y de manera muy especial en Catalunya, según la información recopilada por este periódico. Reus, Lleida, Mallorca, Salamanca, Lorca son ejemplos de ciudades donde los consistorios han retirado o han debatido sobre la retirada de galones a Franco. Mientras los partidos de izquierda han apoyado estas mociones, el PP, como en El Puerto, se ha movido entre el no y la abstención. PSOE e IU le piden más. “Han pasado 32 años y la derecha sigue en planteamientos retrógrados”, reflexiona en voz alta Conde. “Es muy triste. Una democracia no se construye con unos cuantos, sino con todos”.

En el pleno de noviembre, la portavoz del PP, Patricia Marcela Ybarra, comparó al rey con Franco: “Si le diéramos la medalla de oro al rey y ese señor acaba en el exilio, qué vamos a hacer, ¿quitárselo? Tampoco fue elegido. ¿Es una parte a borrar de la historia?”.

Hasta ahora, estas mociones no contaban con un respaldo institucional, más allá de la decisión del ayuntamiento. Sin embargo, el artículo 15 de la ley de memoria histórica autoriza a las administraciones públicas a “tomar las medidas oportunas para la retirada de […] menciones conmemorativas de exaltación de la sublevación militar, de la Guerra y de la represión de la Dictadura”.

En el Puerto nadie se acordaba de que Franco era alcalde honorífico. Conde recuerda que “alguien se lo comentó”. Fueron entonces a los archivos del consistorio y localizaron las actas. “Mucho me temo que la mayoría de ayuntamientos de España le dieron la medalla y lo nombraron alcalde”, dice Conde. Encontraron, asegura, legajos que acreditan que los mandos franquistas recomendaban a todos los consistorios que honraran al dictador.