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Sábado, 31 de Agosto de 2013

Konig le birla la etapa a Antón en los últimos metros de Peñas Blancas

El checo del Netapp vence en la inédita cima, donde Roche se enfundó el maillot rojo

CARLOS DE TORRES (EFE) ·31/08/2013 - 18:59h

Konig celebra su victoria en la octava etapa de a Vuelta. EFE

Leopold Konig (Netapp) siguió la onda ganadora de los ciclistas checos tras abrir la "puerta grande" en la inédita cima de Peñas Blancas, donde arrebató la victoria en los últimos metros al español Igor Antón (Euskaltel) y el irlandés Nicolas Roche se enfundó "la roja"

La víspera sorprendió Stybar, en la primera cita con final en puerto de montaña lo hizo Konig, y ya van dos seguidas para los chicos checos. El líder del Netapp se coló en la fiesta donde se esperaba el duelo entre los favoritos y remató la faena con su primer triunfo en una prueba grande.

Ya está en el palmarés de la Vuelta. Su ataque a menos de mil metros de meta arruinó el intento de Igor Antón e hizo inútil la remontada de Dani Moreno (Katusha), que se quedó a un segundo de repetir victoria de etapa. La tercera de Roche le puso al hijo del mítico Stephen la camiseta roja.

La perdió Nibali al final del ascenso que remataba la octava etapa entre Jerez de la Frontera y el Alto de Peñas Blancas, al lado de Estepona, puerto muy "torero", ya que el maestro José Tomás, vecino de dicha localidad, lo utiliza como escenario de sus entrenamientos cuando cambia la muleta por la bicicleta. Sus consejos fueron tenidos en cuenta por la organización de la ronda.

El italiano fue incapaz de agarrarse a la rueda de Alejandro Valverde (Movistar) y Purito Rodríguez (Katusha) en la refriega final y se dejó 8 segundos respecto a los rivales de su "liga". Un bocado frugal del dúo español al escualo, pero significativo en la primera prueba para los primeros espadas. Nibali volvió a la camiseta azul cielo del Astana y pasó al cuarto lugar. Momento de gloria para Roche, un premio para el conquistador del Mirador de Lobeira en la tercera etapa, acompañado en el podio provisional por el "abuelo" Chris Horner y Dani Moreno, el subalterno de Purito, siempre al quite cuando la cima se aproxima.

La general se comprime en vísperas del muro de Valdepeñas de Jaén. Entre los diez primeros un minuto de separación. Y ahí están los principales. Haimar Zubeldia (Radioshack) sigue siendo el primer español, Valverde es séptimo, con Nibali a tiro: 13 segundos. Purito cierra el top ten a 45 del siciliano.

El termómetro, echando fuego

La etapa salió de Jerez con el termómetro echando fuego: 37 grados. Tardó en formarse una numerosa escapada de 14 corredores, que como suele ocurrir, no fue a ninguna parte. Se disolvió en cuanto se levantó la carretera para afrontar los 14,6 kilómetros de ascenso a Peñas Blancas. La rebeldía de tres de ellos: Rafa Valls (Vacansoleil), el alemán Nerz (BMC) y el italiano Cataldo (Sky) se activó hasta la pancarta de 5 a meta. Igor Antón salió en busca de una victoria que aliviara el estado crítico del Euskaltel, condenado a desaparecer si no hay milagro de última hora. Pero los depredadores no entienden de actos simbólicos. Las etapas están muy caras.

El italiano Ivan Basso, un doble ganador del Giro, recordó que está en carrera y se fue a por el ciclista vasco. Se le unieron Konig, Moreno, Pinot y Roche. Fue el checo el más decidido. Se fue a por Antón a 600 metros de la pancarta, le rebajó y se fue solo a meta. Se abrió la puerta grande para Konig. En una plaza nueva, desde donde se divisa el mar, y un futuro brillante ante sí. La esperanza del ciclismo checo, de 25 años, ha explotado esta temporada ganando la etapa reina de la Vuelta a California y la general de la Vuelta a la República.

Konig, compensó el fiasco de su compatriota Roman Kreuziger (Saxo), quien se dejó las opciones al perder más de cinco minutos. Quinto en el Tour se despidió de la Vuelta. Uno ovacionado, salió por la puerta grande, el otro pitos y pañuelos. Los maestros también se llevan cornadas. Que se lo pregunten a José Tomás. Mañana se disputa la novena etapa entre Antequera y Valdepeñas de Jaén de 163,7 kilómetros, con una rampa final del 28% de desnivel en la localidad jiennense.