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Sábado, 31 de Agosto de 2013

Mourinho vuelve a acusar a la UEFA: "Siempre que juego con Pep termino con diez"

El técnico del Chelsea ve una mano negra en sus choques con el español y carga contra el árbitro por "haber matado" el partido al expulsar a Ramires

PÚBLICO ·31/08/2013 - 10:32h

REUTERS - Mourinho, con el gesto torcido.

La rivalidad entre Jose Mourinho y Pep Guardiola va camino de convertirse en una fuente eterna de controversia y polémica.  El penalti fallado por Lukaku otorgó la Supercopa de Europa al Bayern de Múnich ante el Chelsea después de que el partido terminara 2-2. Pero el técnico portugués entendió que la actuación del árbitro sueco, Jonas Eriksson, que expulsó a Ramires por doble amarilla, fue determinante en el resultado final.

Por ello, tras el choque cargó duramente contra el colegiado y aprovechó la ocasión para volver a airear sus discrepaciones con la UEFA, a la que acusó de orquestar una estrategia para que cada vez que se enfrenta con Guardiola uno de sus jugadores sea expulsado. Así se lo expresó a una televisión italiana: "Nos quedamos con un hombre menos, una regla no escrita que tiene la UEFA y que dicta que siempre que juega un equipo mío contra uno de los de Pep, nosotros terminamos con diez".

Al ser preguntado por el castigo que se debía haber merecido Ramires por la falta que le costó la segunda amarilla y la expulsión, Mourinho contestó con un tono desairado: "Seguramente, usted no ha estado nunca en el campo o en el banquillo disputando un partido de este nivel. La gente que nos ganamos la vida con el fútbol sabemos que es pasión. Si estás enamorado, no matas un partido de fútbol de esta forma".

A lo que añdió que "sí, fue una segunda tarjeta, pero no se hace nunca de esa manera. Habría que apercibirlo, usando el inglés de caballeros".  Y a continuación recordó sus anteriores enfrentamientos con Guardiola: "Esto no es nuevo para mí. En el Chelsea jugué dos veces contra el Barça y terminé con diez hombres. Con el Inter también me ocurrió durante más de una hora. Luego me fui al Real Madrid y me volvió a pasar. Regreso al Chelsea, y lo mismo".

También sobre el árbitro, señaló que "hubo muchas tarjetas" y que "estaba encantado de añadir minutos" por lo que "nunca vi que el partido se acabara. Y el gol de Martínez fue inmerecido".

Guardiola se mostró más comedido y prefirió no responder al técnico portugués del Chelsea. "Él puede decir lo que quiera", se limitó a comentar sobre la polémica arbitral. Y continuó advirtiendo de que "vencer al Chelsea y a Mourinho es muy difícil, y por eso estoy muy feliz". Tras ello, se limitó a felicitar a sus jugadores por haberle brindado su tercera Supercopa de Europa:  "Gracias a los jugadores por ofrecerme esta final, que está dedicada a Jupp Heynckes. Está dedicada a él. Fue una experiencia increíble. El Bayern ahora tiene todos los títulos del mundo, y estamos muy orgullosos".