Viernes, 8 de Febrero de 2008

China empieza a luchar contra la epidemia del tabaco

El Gobierno pretende prohibir la publicidad y promoción de este hábito antes de 2011

ANDREA RODES ·08/02/2008 - 20:39h

AFP - Un granjero chino sonríe mientras fuma un cigarro, en la ciudad de Qianwei.

Propósito para el Nuevo Año Lunar: dejar de fumar”. Si esto fue cierto ayer para alguno de los 350 millones de fumadores que hay en China –según cifras oficiales–, la salud pública del planeta lo agradecerá. China, el país con más fumadores del mundo, copa más de un tercio del consumo y producción del tabaco mundial, según confirmó ayer la OMS. Y las cifras siguen creciendo según el país se desarrolla y aumenta su nivel de bienestar.

Según el Ministerio de Salud del gigante asiático, cada año mueren de manera prematura un millón de personas por problemas vinculados con el tabaquismo, como el cáncer de pulmón y las enfermedades cardiovasculares. La cifra podría alcanzar los 2,2 millones anuales antes de 2020 si su consumo no disminuye, alertó en mayo Henk Bekedam, representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en China. Cada año mueren en el mundo 5,4 millones de personas por efecto directo del tabaco.

El desconocimiento de la población sobre los efectos del tabaco ha convertido el cáncer de pulmón en un grave problema. “La situación sólo empeorará a medida que el cáncer se desarrolle en las generaciones actuales”, explicó el martes en un seminario el profesor Thomas W. Kensler, de la universidad Johns Hopkins (EEUU).

Frenar el consumo de cigarrillos en el país de los mandarines es un asunto complicado, teniendo en cuenta que fumar es un hábito cultural muy arraigado, ligado al aumento del poder adquisitivo. En algunas zonas rurales, el gasto en cigarrillos alcanza la mitad de los ingresos anuales. Las cifras del Gobierno chino revelan que alrededor del 60% de los hombres fuma, comparado con el 3% de las mujeres.

Típicamente masculino

China es todavía un país conservador, en especial en las zonas rurales, donde está mal visto que la mujer fume en público. Entre los hombres, fumar es símbolo de prestigio y masculinidad. Ofrecer un cigarrillo suele ser la manera habitual de establecer relaciones sociales o de hacer negocios. Una estampa tradicional en un restaurante de Pekín es ver a un grupo de hombres fumando un cigarrillo tras otro, envueltos en una nube de humo.

Pero esta situación podría acabarse en poco tiempo. Para asegurar unos Juegos Olímpicos libres de humo, las autoridades de Pekín han anunciado una ley que prohibirá fumar en lugares públicos, como restaurantes y hoteles. La ley también exigirá que un 70% de las habitaciones de hotel sean para no fumadores. Actualmente, está prohibido fumar en hospitales, escuelas y edificios del gobierno, pero la normativa no se aplica con rigidez.

China se incorporó en 2005 al Convenio para el Control del Tabaco de la OMS, pero la falta de regulaciones a nivel nacional impide que cumpla con muchos de sus compromisos. La falta de leyes nacionales se debe, en primer lugar, a la influencia de la industria tabaquera, de propiedad estatal. En 2007, las tabaqueras chinas supusieron para el Gobierno unos ingresos de 388.000 millones de yuanes, alrededor de 38.000 millones de euros.

La economía de algunas provincias, como Yunnan, en el sur, tienen una enorme dependencia de esta industria. La disminución del consumo doméstico de tabaco implicaría la pérdida de miles de puestos de trabajo. Las leyes protegen el sector, poniendo obstáculos a la entrada de las multinacionales.

Escondidos en el almacén

En los estancos de Pekín se muestran en vitrinas las cajetillas de colores de las marcas locales más populares, como Double Hapiness o Zhongnanhai. Los Marlboro de importación suelen estar escondidos en el almacén, esperando al consumidor refinado. La mayoría del tabaco chino es de mala calidad y contiene demasiado alquitrán.

La cifra mundial de fumadores en el mundo ha disminuido en los últimos años, pero las ventas de tabaco continúan creciendo en los países en desarrollo. China encabeza el consumo mundial per cápita, con 1.490 cigarrillos al año, según cifras de la agencia Euromonitor del año 2006. El consumo per cápita en China aumentó un 11% entre 2001 y 2006. Pekín ha empezado a preocuparse ante el aumento del consumo entre los jóvenes y el impacto del tabaco en la población no fumadora, ya que 50 millones de fumadores son menores de veinte años y, en 2007, 100.000 personas fallecieron por tabaquismo pasivo.

El Gobierno ha anunciado que eliminará la promoción y publicidad del tabaco antes de 2011, pero la ley aún no ha sido aprobada. La Autoridad Reguladora de Radio y Televisión (SARFT) ha anunciado también que quiere reducir la presencia del tabaco en la televisión y el cine. Según datos oficiales, un 60% de las películas contienen escenas de fumadores.

Noticias Relacionadas