Viernes, 8 de Febrero de 2008

Galán contraataca y reclama a la CNE que frene a Pérez

Iberdrola pide que se revoque la autorización a ACS para superar el 10% de su accionariado

A. M. VÉLEZ / S. R. ARENES ·08/02/2008 - 19:37h

Iberdrola no se queda quieta. Una vez que su accionista ACS y Electricité de France (EdF) admiten contactos para controlar la eléctrica y repartirse sus activos, Iberdrola quiere que, a la vista de que esas negociaciones "podrían tener por finalidad la formulación de una opa", la Comisión Nacional de la Energía (CNE) anule el permiso que dio a ACS en noviembre de 2006 para superar el 10% y llegar al 24,9%.

El grupo que preside Florentino Pérez es el primer accionista de Iberdrola, con un 7,7% y opciones para comprar otro 5%. La eléctrica española pide que, de forma provisional, se le prohíba superar el 10% o comprar acciones que le den "influencia decisiva".


Iberdrola también pide que ACS (que no está en su consejo de administración por su presencia simultánea en Unión Fenosa) no pueda votar en las juntas de accionistas por encima del 3%. En febrero de 2007, el regulador energético, en una decisión sin precedentes, permitió a la constructora hacerlo en ciertos casos. Por ejemplo, en grandes operaciones corporativas o (aquí está la clave) ante una votación para eliminar los blindajes accionariales en la eléctrica.

Actualmente, ningún accionista de la eléctrica puede votar por más del 10% y, para eliminar esa restricción, es preciso el voto del 75% del capital. Alternativamente, en caso de opa, el oferente puede votar en consonancia a su inversión si recibe el apoyo del 66,6% del capital (si la opa es en metálico) o del 75%, si se paga en acciones.


Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola y opuesto a fusionarla con Fenosa, como planea Florentino Pérez, considera que tiene de su lado a cerca del 33%. Pero el 22% es de las cajas de ahorros, que no están sobradas de liquidez y podrían cambiar de postura.


En manos del regulador

Iberdrola argumenta que ACS ha incumplido el objetivo que declaró al entrar en su capital: crear un núcleo accionarial "estable" y "de carácter nacional". Por ello, cree que la CNE debería revocar sus autorizaciones. La pelota está en el tejado del regulador, que debe decidir si los contactos con EdF permiten hablar de una "capacidad de ejercer una influencia decisiva" en Iberdrola. De momento, no parece que sea así.


Todo movimiento quedará parado hasta las elecciones. Después, EdF utilizará el precedente de Enel, eléctrica participada por el Estado italiano que logró entrar en Endesa, para allanar su desembarco en Iberdrola. Fuentes de la operación consideran que "tras la entrada de Enel, es difícil que el Gobierno diga a otros grupos extranjeros que no".


Sí a unir Iberdrola-Gas Natural

ACS ya ha dejado claro que quiere formar un grupo energético español fuerte. La constructora ve bien una fusión de Iberdrola con Gas Natural, a la que se uniría Unión Fenosa, según fuentes solventes del proceso. Esta unión a tres bandas sería el segundo paso tras la entrada de EdF, que "tiene mucho interés y músculo suficiente para entrar en Iberdrola".