Domingo, 7 de Octubre de 2007

Durero y Cranach, un recorrido por el arte alemán del Renacimiento

EFE ·07/10/2007 - 10:51h

EFE - En la imagen, una mujer observa el monograma hecho a buril de "Felipe Melanchthon" de Alberto Durero. EFE

En la que puede considerarse la primera exposición que se dedica en España al Renacimiento alemán de forma global, el Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid inaugurarán mañana la muestra "Durero y Cranach. Arte y Humanismo en la Alemania del Renacimiento".

Comisariada por Fernando Checa, la muestra propone un recorrido por el arte alemán del Renacimiento, desde finales del siglo XV a mediados del siglo XVI, centrado en dos de sus más grandes artistas: Alberto Durero (1471-1528) y Lucas Cranach el Viejo (1472-1553).

A estos se unen nombres como Hans Baldung Grien (1485-1545) o Albrecht Altdorfer (c.1480-1538), y el de otros destacados pintores que siguieron la estela de los maestros y que son poco frecuentes en las exposiciones españolas.

Uno de los objetivos de la muestra es ofrecer una visión del arte de la Alemania del Renacimiento desde un punto de vista global, tanto en lo que se refiere a la diversidad de las manifestaciones artísticas y la importancia que tenían cada una de ellas en su época, como al papel que jugó el arte en los cambios políticos y religiosos que tuvieron lugar en esa época convulsa.

Esta riqueza y variedad del arte del Renacimiento alemán queda patente en las 234 piezas que se exhiben, entre pinturas, dibujos, estampas, orfebrería, diseños, armaduras y otros objetos decorativos, de guerra o de caza.

Todo ello da una idea no sólo del arte sino también de la sociedad, la política y la religión de esos años en los que se produjo un profundo cambio, promovido por la Reforma religiosa y el nacimiento de los grandes imperios transnacionales.

Estos grandes cambios y conflictos sociales y políticos tuvieron su reflejo en el arte. La exposición destaca la contradictoria coexistencia de opciones artísticas y culturales que ofrecen, por un lado, una imagen medida y controlada de la realidad -que tuvo su mejor referente en algunos aspectos de la obra de Alberto Durero- frente al gusto por una representación del mundo como drama y conflicto de determinados artistas, como Altdolfer, Grünewald, Cranach o incluso el mismo Durero en series como El Apocalipsis.

En la primera parte del recorrido, Fernando Checa ha hecho hincapié en la función estética y en la segunda se verá cómo, sin perder su valor artístico, la imagen puede adquirir aspectos más prácticos y funcionales relacionados con la religión, la representación política o la guerra.

Así, en "Los Artistas y su mundo", en las salas del Museo Thyssen-Bornemisza, se trata de mostrar las preocupaciones más personales de los artistas: cómo veían su entorno y a sí mismos, cómo concibieron su estatus profesional, su imagen sobre la religión, cuáles eran sus intenciones estéticas o el uso de los nuevos recursos técnicos como la imprenta.

La segunda parte, "Un mundo en conflicto", recoge en la Fundación Caja Madrid la reacción de los artistas frente al mundo del poder político, de la religión entendida como enfrentamiento y de la guerra como medio de resolver problemas.