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Sábado, 17 de Agosto de 2013

El Valencia siempre se reinventa

Ha perdido a Soldado como antes perdió a Mendieta, ‘Piojo' López, Silva, Mata o Villa, pero siempre sale adelante como recuerda Djukic, el nuevo técnico

ALFREDO VARONA ·17/08/2013 - 07:00h

Djukic, en la pretemporada del Valencia. EFE/Kai Försterling

Subido a una excavadora (que fue uno de sus trabajos de la adolescencia) Miroslav Djukic lanza un enérgico mensaje a la afición en el último spot publicitario de un club, que lleva años demasiado difíciles. Por eso el entrenador apela a la mística con frases ("no os vamos a defraudar", "vamos a dejarnos el alma"...) que, en realidad, el fútbol tiene registradas en su código de barras. Pero, en este caso, es la forma en la que lo dice Djukic, que ya fue futbolista del Valencia (1997-2004) y que ahora mismo representa un alegato al optimismo. "Cada vez que piso Mestalla, revivo grandes cosas". Un tipo que se niega a aceptar la fatalidad del año pasado cuando el Valencia se quedó fuera de la Champions en la última jornada.

Hace años, el Valencia era uno de los clubes más apetecidos para futbolistas y entrenadores. Tenía que ser gente de mucho estatus la que llegase. Pero ahora ya no se sabe. Valverde rechazó claramente la posibilidad de renovar a pesar de que la hinchada se lo pidió en voz alta. Albelda, el capitán de toda la vida, ha decidido poner fin a su vida de futbolista tras uno de sus mejores años. La ironía se traspasa a Soldado, que en este Valencia era como Cristiano Ronaldo y que ha salido deprisa y desencantado. Ha tiroteado en contra de una directiva, en la que el presidente Amadeo Salvo reconoce "una deuda neta de 275,50 millones de euros". Así que es lógico que este Valencia no se parezca al equipo del que se enamoró su hinchada. Ni siquiera ha sido capaz de recuperar este verano a Villa, que prefirió irse al Atlético. Pero el problema ya no es ese, sino que los sustitutos de Albelda y Soldado, que son Javi Fuego y Postiga, no parecen en ningún caso a su misma altura. Aun así, no queda otra que actuar de esa forma en estos tiempos de ‘tolerancia cero' para los clubes de fútbol.

Recuperar el tercer puesto

Para empezar, el Valencia no jugará la Champions. En otro tiempo, para un club de su categoría, hubiese sido como estar fuera de hábitat. Pero ahora quizá sea preferible para bajar exigencias en una temporada en la que Djukic quiere recuperar el tercer puesto. Su compromiso es enorme. "Ser jugador del Valencia significa adquirir muchas responsabilidades. No sólo es salir y jugar al fútbol". En realidad, forma parte de la personalidad de Djukic, el hombre que ya ejercía de entrenador en el césped, el entrenador al que ahora sólo le falta saltar al campo. Un tipo de la escuela de Benítez o de Emery que dejaron un recuerdo muy bueno en la hinchada. Así que Djukic, que vivió como futbolista la época triunfal de Benítez, sabe dónde está. Sabe que aquí, como ha hecho en Valladolid, ha de ser algo más que un entrenador. Una especie de altavoz para un equipo en el que ya ha dicho que Banega no sólo ha de llevar el ‘10' a la espalda. También ha de comportarse como un ‘10' y marcar, de una vez, grandes diferencias. "Nació para eso", recuerda Djukic, que no ha hecho más que motivarle en este verano.

En realidad, el secreto del Valencia actual está en la clase media, en ese tipo de futbolista que debe ascender de categoría. Gente como Guaita, Parejo o Canales, si las lesiones le conceden permiso, debe pelear, incluso, por la selección. En ese sentido se juzga que Djukic puede ser un entrenador idóneo, un tipo que en A Coruña, en su época de futbolista, ayudó hasta a mitigar la morriña del inolvidable Bebeto. Tiene Djukic esa psicología más necesaria que nunca en un club como el Valencia capaz de glorificar o de sacrificar (pregunten a Joaquín) a grandes talentos. No hay apenas término medio en un equipo en el que el triunfo casi siempre es una urgencia. Por eso Soldado se hizo tan necesario, desde el principio, porque sintonizó rápido con ese carácter. Llegó para sustituir a Villa y casi que lo mejoró como delantero centro. Una función que ahora pasa a Postiga al que ya se le ha avisado que el Valencia es como los hombres. Siempre sabe reinventarse. En los últimos quince años, siempre ha traspasado a sus mejores futbolistas (Piojo López, Mendieta, Mata, Silva, el mismo Villa...) y luego no ha pasado tanto. Han llegado otros que han respondido igual o mejor... Aquí Mista o Ángulo (no se olvide nunca) se hicieron hasta internacionales...