Jueves, 7 de Febrero de 2008

La banca hinca el diente a 2008 con la tripa llena

Santander, BBVA, La Caixa, Caja Madrid y Popular obtuvieron 21.794 millones de euros en 2007, un 25,1% más que en 2006

VIRGINIA ZAFRA ·07/02/2008 - 21:35h

Las cinco mayores entidades financieras españolas, las conocidas como la gran banca, superaron con nota el ejercicio pasado y no dudaron en vanagloriarse de ello, sobre todo de su sobrada liquidez, y en criticar a todos los análisis que vienen del extranjero y que sitúan al sector español entre los más vulnerables del mundo ante las nuevas condiciones económicas y financieras.

Conjuntamente, ganaron 21.794 millones de euros, un 21,14% más que el ejercicio anterior, en parte por las plusvalías millonarias conseguidas con operaciones como la venta de Endesa, que deparó unas ganancias de más de 2.000 millones a Caja Madrid, o la venta de inmuebles, que reportó 1.076 millones a Banco Santander. Sin incluir estos extraordinarios, el beneficio hubiera crecido el 23%: los créditos crecieron el 13%, los recursos gestionados de clientes se incrementaron el 10,2% y las comisiones el 9,7% .

Pero en 2008 las cosas serán muy diferentes y mucho más difíciles. Ya no servirá la inercia de la primera mitad del ejercicio anterior, se acentuarán los problemas para conseguir liquidez, la desaceleración económica hará mella en las economías familiares en España, el crédito crecerá menos (en torno a un 10%, según las previsiones más optimistas), la morosidad aumentará de forma sustancial y el frenazo del mercado de la vivienda pondrá en serios aprietos a muchas promotoras y constructoras y, por ende, a sus entidades financieras.

En sus presentaciones de resultados, los cinco grandes han reconocido que el nuevo año se plantea difícil, pero todos se han mostrado confiados en sus posibilidades y han mantenido los objetivos de crecimiento de beneficios y de negocio que se habían marcado antes de que estallara la crisis en agosto. Sus estimaciones oscilan entre el 10% y el 15% de aumento.

El año traerá dos alicientes añadidos: la fortaleza de las entidades españolas les permitirá realizar compras en el extranjero. Y, además, se recrudecerá la guerra por los depósitos de los clientes.

ANÁLISIS

Santiago Carbó. Catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Granada. 

Los grandes bancos y cajas de ahorros españoles han vuelto a exhibir un nivel histórico de beneficios. Parece paradójico, cuando gran parte de la banca internacional está cerrando las cuentas de 2007 con grandes pérdidas, arrastrados por la crisis de las hipotecas subprime y las turbulencias financieras.

Las entidades financieras españolas están capeando bastante bien el temporal y parecen preparados para lo que se puede avecinar en 2008. Sin lugar a dudas, el sistema bancario español ha recogido ahora –probablemente cuando más lo necesitaba– lo que ha ido sembrando en los últimos años con el aumento de su solvencia, eficiencia y competitividad.

Han sido fundamentales, por tanto, la solidez de nuestros bancos y cajas así como el alejamiento que han mantenido en sus negocios –inducido, en buena parte, por el Banco de España– de los activos de elevado riesgo que han desatado la crisis.

¿Y 2008? Eso parece harina de otro costal, pero sin alarmismos. Va a ser un año duro en los mercados crediticios por la falta de confianza, los vaivenes en los mercados y las tensiones de liquidez. Y nuestro gran problema hay que buscarlo más bien en la fuerte desaceleración de la actividad inmobiliaria en España y los efectos asociados a la misma.

Si al previsible aumento de la morosidad y al endurecimiento de las condiciones crediticias se le une una menor actividad económica general y un aumento de las tasas de  desempleo, el sistema financiero español tendrá difícil presentar dentro de un año unos resultados empresariales como los que se han visto estos días. Eso sí, muy probablemente seguirán encontrándose entre los mejores resultados de la banca europea e internacional.
 

Noticias Relacionadas