Archivo de Público
Viernes, 2 de Agosto de 2013

El interventor: "Nunca me he considerado culpable"

Antonio Martín Marugán, revisor del Alvia, abandona el juzgado tras dos horas de declaración. Antes aseguró que, en el momento del siniestro, llevaba el móvil "en el bolsillo"

EUROPA PRESS ·02/08/2013 - 10:35h

El interventor que llamó al maquinista unos minutos antes de que descarrilase el tren el pasado 24 de julio en Santiago, Antonio Martín Marugán, ha prestado declaración en  Juzgado de Instrucción número tres durante casi dos horas.

Antonio Martín Marugán llegó a los juzgados compostelanos sobre las 9.15 horas (estaba citado a las 10.00 horas). En ese momento, realizó unas breves declaraciones a los periodistas, en las que manifestó a los medios que "nunca" se ha considerado "culpable" y se ha limitado a señalar que en el momento del accidente tenía el móvil "en el bolsillo". "Salí del tren con el teléfono en el bolsillo", afirmó.

Pasado el mediodía, el interventor salió del edificio, escoltado por los agentes, que lo acompañaron hasta su vehículo particular y, ante la avalancha de periodistas y fotógrafos, los efectivos han rogado: "Déjennos paso por favor, tiene una costilla rota". Un acompañante esperaba a Marugán en su turismo, estacionado a unos 50 metros de las dependencias judiciales.

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia ha emitido un comunicado en el que subraya que Antonio Martín Marugán ha admitido ante el juez instructor, Luis Aláez, la autoría de la llamada que se produce momentos antes del accidente y ha contado, asimismo, que actuó, a iniciativa propia para facilitar la bajada de una familia con hijos en Pontedeume.

"Actuación correcta"

En el auto de citación, el titular del Juzgado de Instrucción Número 3 de Santiago, Luis Aláez, considera que la actuación del interventor del tren siniestrado "en principio se presenta correcta , ajustada a los procedimientos del operador y a las prácticas del sector". Aláez argumenta que "la consulta al maquinista para saber si el tren podía circular por una determinada vía es algo normal -como el maquinista vino a admitir en su segunda declaración- y no es causa del descarrilamiento que sufrió el tren, aunque se considere desafortunada por el lugar o momento en que se hizo".

"Considero que la conducta del interventor de consultar al maquinista la posibilidad de acceso del tren a una determinada vía no es típica", asevera el juez, pero añade que, de los datos conocidos, se infiere que "la causa primordial del accidente fue la indebida conducción llevada a cabo por Francisco José G.A. por circular a una excesiva velocidad para la configuración o trazado de la vía en el lugar de Angrois".