Jueves, 7 de Febrero de 2008

Botín mantiene que las previsiones podrían elevar los beneficios del Santander a 2008 a 10.000 millones

EFE ·07/02/2008 - 09:49h

EFE - El presidente del Santander, Emilio Botín, durante la presentación de los resultados del Grupo en 2007, en un acto celebrado hoy en la Ciudad Financiera en Boadilla del Monte (Madrid).

El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, indicó hoy que la "incertidumbre" en los mercados y la "desaceleración" de la economía no le impiden ser "optimista" respecto a los resultados de la entidad financiera para 2008, que podrían rebasar los 10.000 millones de beneficio neto.

En la presentación de los resultados del 2007, cuando se obtuvieron 9.060 millones de euros -un 19,3% más que en 2006-, Botín mantuvo una previsiones del crecimiento de beneficio ordinario desde los 8.111 millones del 2007 hasta los 9.200 millones de euros en 2008.

Si a esa cifra se le suman las plusvalías por la venta de la ciudad financiera (605 millones de euros) y lo que se obtenga de la integración en el negocio del brasileño Banco Real, el beneficio podría ascender a los 10.000 millones de euros.

"Somos optimistas" respecto al 2008, "aún cuando somos realistas respecto a la incertidumbre de las perspectivas económicas" en Estados Unidos y otras economías, afirmó Emilio Botín, quien achacó estos problemas a "la falta de confianza" de los mercados por culpa de las hipotecas de alto riesgo ('subprime') y pidió un "esfuerzo de transparencia" a los bancos internacionales con dificultades.

También calificó de "irracional" la caída superior al 21% de la acción del Banco Santander en lo que va de año, afirmó que "está baratísima" y aseguró que ese comportamiento cambiará durante el 2008, año en el que repartirá un dividendo de 0,65 euros por título -con un incremento sostenido del 25% en los últimos tres años-.

En otro momento de su comparecencia, Botín aprovechó las preguntas de los periodistas sobre la mala situación del banco estadounidense Sovereign (participado en un 25%) para afirmar que éste no está afectado por la crisis 'subprime', al igual que el Banco Santander, donde -según él- no se opera con "cosas raras que ni entendemos", como los productos estructurados que han provocado problemas en EEUU.

Asimismo aseguró que el Santander no necesita comprar para crecer el año que viene y advirtió que si hay "una región preferente en el eventual caso de que se presentase una ganga, sería México", por lo que mantendrá "su cautela" ante la opción de compra sobre el banco estadounidense Sovereign, con el que existe un contrato de permanencia hasta el 2010.

Sí que descartó cualquier intento de compra de Societé Générale y Alliance & Leicester, mientras que mantendrá el negocio del Santander en Italia, en banca privada y consumo, además de sus participaciones algo menores del 2 por ciento en Generali y Mediabanca.

Sobre los resultados de 2007, que colocan al banco en el quinto del mundo por beneficio y el octavo por capitalización bursátil, tanto Botín como el vicepresidente y consejero delegado Alfredo Sáinz destacaron los fuertes resultados en el beneficio ordinario de 8.111 millones de euros (un 23% más que en 2006).

Explicaron que los resultados "tienen aún mayor valor" si se tiene en cuenta el actual entorno financiero, que ha provocado caídas en los beneficios de un gran número de entidades financieras, entre ellas una de sus participadas, el estadounidense Sovereign, cuyo descenso en bolsa ha obligado al Santander a "ajustar su valoración" con 737 millones procedentes de plusvalías.

En año pasado, año de su 150 aniversario, el Santander se anotó un total de 2.348 millones de euros de plusvalías por la venta de sus inmuebles -excepto la ciudad financiera, vendida en 2008- por los que logró 1.076 millones, además de las gestoras de pensiones de Latinoamérica, que reportaron 622 millones, y su participación en la entidad italiana San Paolo, por la que obtuvo 566 millones.

La venta de la ciudad financiera, ejecutada en enero de este año, ha dejado en las cuentas del Santander unas plusvalías de 605 millones de euros, aunque ahora tendrá que pagar al comprador 80 millones de euros anuales, tal y como reveló hoy el presidente del banco.

La inversión final en el ABN fue de 10.550 millones de euros, frente a los 19.900 millones inicialmente invertidos.