Jueves, 7 de Febrero de 2008

Los rebeldes chadianos niegan que el ejército les esté persiguiendo

EFE ·07/02/2008 - 12:47h

EFE - El presidente chadiano, Idriss Deby, en una foto del 12 de enero de 2007.

Los rebeldes chadianos aseguran que mantienen el control de todo el país, a excepción de la capital, y niegan que el ejército chadiano les esté persiguiendo, informó un portavoz de la rebelión.

El portavoz del Mando Militar Unificado (CMU, en francés), Abderamane Koulamallah, aseguró telefónicamente a Efe que "no hay ninguna fuerza persiguiéndonos" y tildó las declaraciones del presidente Idriss Deby sobre una huida rebelde hacia Sudán de "fanfarronerías".

Deby afirmó hoy en la emisora francesa "Europe 1" que sus fuerzas "les están pisando los talones" a los rebeldes a unos 600 kilómetros de Yamena, cerca de la ciudad de Mongo.

Pero Koulamallah, que dijo encontrarse personalmente en la esta localidad, aseguró que es "mentira", y que "aquí no hay ninguna fuerza", como no la hay en ningún otro punto del norte del país, zona que está "totalmente bajo nuestro control", añadió.

Además, informó de que las tropas insurgentes recibieron hoy los refuerzos esperados, con unos 1.500 hombres, y reafirmó que mantienen las mismas posiciones de ayer, a menos de 50 kilómetros de la capital, Yamena.

"Si Francia no interviene, no nos pueden derrotar", aseguró el portavoz, que asegura que los aviones franceses sí están sobrevolando sus bases en varios puntos del país.

Lo rebeldes se retiraron el pasado lunes de Yamena, tras haber combatido en la capital con las fuerzas gubernamentales durante todo el fin de semana, llegando a rodear el palacio presidencial.

Se trató, según ellos, de una retirada táctica, básicamente para abastecerse de carburante y rearmarse.

Las fuerzas insurgentes, que el CMU asegura que constan ahora de unos 5.000 hombres y unos 500 vehículos, se quedaron a los alrededores de la ciudad.

"Somos partidarios de las negociaciones, por eso aceptamos la tregua propuesta por la mediación, pero el gobierno no escucha", criticó Koulamallah.

El CMU no prevé lanzar un nuevo ataque por ahora, porque quiere agotar las vías de la mediación, pero asegura que si sigue siendo "un diálogo de sordos", atacarán.

El objetivo de los rebeldes chadianos es derrocar al presidente Deby, a quien consideran un dictador.

Acusaciones del gobierno chadiano aseguran que el CMU está financiado y orquestado por el gobierno sudanés, aunque los rebeldes lo niegan.

Deby recibió ayer otra clara muestra que cuenta con el apoyo de Francia -que reforzó su presencia militar en Chad a raíz de la ofensiva- al recibir la visita del ministro de Defensa francés, Hervé Morin.

Chad es uno de los países más inestables de África central.

Deby llegó al poder a raíz de un golpe militar que lideró en 1993 para derrocar a su predecesor, Hisene Habré, que a su vez había alcanzado la presidencia en un golpe de Estado que protagonizó en 1982.