Jueves, 7 de Febrero de 2008

Personajes itinerantes centran las novelas laureadas con el Premio Nadal 2008

EFE ·07/02/2008 - 14:52h

EFE - El ganador y el finalista del último premio Nadal, Francisco Casavella y Eva Díaz Pérez, durante la presentación hoy en Madrid de las obras galardonadas, "Lo que sé de los vampiros" y "El Club de la Memoria", respectivamente.

Personajes itinerantes en dos novelas de ambientación histórica, que no novelas históricas, protagonizan los relatos de Francisco Casavella, "Lo que sé de los vampiros", ganador del Premio Nadal 2008, y de Eva Díaz Pérez, finalista del mismo por "El club de la memoria".

Filósofos y literatos comparten una situación itinerante con estafadores, actores y cortesanas en una sociedad ambulante como la del siglo XVIII en "Lo que sé de los vampiros", un relato que, a través de unos personajes llenos de contradicciones, "pone de manifiesto las incoherencias del Ser Humano a lo largo de la historia", ha apuntado hoy el escritor barcelonés Francisco Casavella.

Último ganador del Premio Nadal, el decano de los galardones literarios hispanos que convoca la editorial Destino, este relato se ambienta en la Guerra de los Siete Años, el primer conflicto armado de ámbito mundial, para retratar "la constante lucha del hombre por salvarse de sí mismo, su afán autodestructivo y de sus terribles imperfecciones".

Para ello Casavella sigue los pasos de Martín de Viloalle, quien asume durante su vida las consecuencias de la única decisión que toma con plena libertad: acompañar a los jesuitas expulsados de España el 2 de abril de 1767.

El escritor y guionista cinematográfico barcelonés muestra cómo en el siglo XVIII "era la imagen la encargada de vender las ideas hasta el punto de corromper los ideales propios", situación muy similar a la situación actual de los novelistas, reflexiona Casavella, que "han de promocionar su obra a través de un personaje".

Por su parte, la gestación de la novela finalista del premio Nadal, "El club de la memoria", de Eva Díaz Pérez, nace de un interés de su autora por el exilio, "esa parte de la Historia de España silenciada durante mucho tiempo y que no se ha incorporado de forma natural a la cultura del país", ha explicado la sevillana.

Díaz Pérez cierra así una trilogía que "retrata una España heterodoxa" que inició con sus dos primeras novelas, "Memoria de cenizas" e "Hijos del Mediodía" a través de este "club de la memoria", miembros de las Misiones Pedagógicas republicanas que logran inmortalizar sus vivencias a través de diarios y cartas.