Miércoles, 6 de Febrero de 2008

Agujas bajo control médico

Los facultativos advierten de que la acupuntura sólo debe aplicarse en un contexto sanitario y piden una regulación

ANTONIO GONZÁLEZ ·06/02/2008 - 21:22h

Jupiter - Más de 300 médicos practican en España la acupuntura, sobre todo como tratamiento para el dolor.

Más de 300 médicos de centros públicos y privados aplican en España la acupuntura. Sobre todo, para tratar el dolor o como complemento de otras terapias. Pero el uso de esta técnica milenaria procedente de la medicina tradicional china no está exento de polémica, más aún teniendo en cuenta la ausencia de una regulación homogénea a escala nacional y la existencia de centros que ofertan esta técnica sin contar con profesionales lo bastante cualificados, según denuncian los propios facultativos. Por ello, creen que ha llegado el momento de abordar la regulación concreta de estas técnicas en el conjunto del Sistema Nacional de Salud.

El presidente de la Sociedad de Acupuntura Médica de España, Rafael Cobos, que aplica esta técnica de forma regular en la Clínica del Dolor del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla desde hace más de 20 años, aclara: “Es una técnica invasiva y, según la legislación española, sólo los médicos y los enfermeros pueden atravesar la piel con finalidad terapéutica”. Andalucía es la comunidad autónoma donde más se utiliza la acupuntura en el ámbito sanitario público, con una decena de centros acreditados.

A juicio de este especialista, la acupuntura, reconocida como práctica médica por la Organización Médica Colegial, sirve sobre todo para tratar el dolor, aunque también tiene utilidad para la recuperación de parálisis producidas por accidentes cerebrovasculares, el tratamiento de alteraciones sensoriales, e incluso terapias para problemas digestivos y hormonales.

También resulta bastante efectiva, según añade el experto, a la hora de tratar las náuseas y los vómitos. Aunque no presenta efectos secundarios más allá de los pinchazos, Cobos alerta sobre un riesgo importante: “Que se aplique fuera del contexto médico y se prive a un enfermo de un tratamiento, ya que la acupuntura puede anular síntomas sin saber las causas, y eso es muy grave”.

Un acto médico

Según el presidente de la Asociación de Médicos Acupuntores del Colegio de Médicos de Madrid, León Siboni, el problema es que, ajustándose a un decreto impulsado por el Ministerio de Economía en 1990, que define la acupuntura como actividad parasanitaria, es muy fácil montar un centro sin el personal adecuado.

“Sólo se exige pagar una licencia y ya está el chiringuito puesto”, destaca Siboni, que explica que para aplicar la acupuntura no basta con ser médico, sino que hay que acreditar una formación teórica y práctica, una labor que recae actualmente en los colegios oficiales de médicos. Por ello, desde su asociación, tienen previsto dirigirse al Gobierno para pedirle que regule esta actividad como un acto médico “invasivo y no exento de riesgo”.

“No se puede hablar de intrusismo porque no hay una regulación estricta, pero desde las organizaciones médicas consideramos que se están aplicando tratamientos sin la formación sanitaria adecuada, lo cual es muy fuerte, porque estamos hablando de que existen de riesgos para la salud”, concluye Cobos.

Una técnica con más de 2.000 años de antigüedad

La acupuntura es una técnica especialmente popular de la medicina tradicional china, con unos 2.500 años de antigüedad, que persigue mantener la salud y combatir el dolor mediante la inserción de un conjunto de finísimas agujas en determinados puntos del cuerpo.

Lacupuntura es la técnica de la medicina tradicional china que ha tenido más éxito en Occidente, ya que se aplica en casi un centenar de países –en Alemania, el 78% de las unidades de dolor la aplican–, sobre todo, para tratar el dolor. Los estudios también han demostrado que reduce las náuseas, y los vómitos después de la cirugía y la quimioterapia.

Aunque no se conoce con exactitud cómo funciona, podría inducir la generación de endorfinas, unas sustancias químicas del organismo que alivian el dolor y reducen el estrés. También podría influir en la forma en la que se liberan las sustancias químicas que regulan la presión arterial y el flujo de la sangre.

La acupuntura puede incluir también otras técnicas similares, como la electroacupuntura, la acupuntura con láser o la moxibustión, que se basa en aplicar calor en los puntos de acupuntura.