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Viernes, 5 de Julio de 2013

"La nueva Directiva podría provocar la pérdida de cerca de 10.000 empleos"

El portavoz de la Mesa del Tabaco, Juan Páramo, advierte de que las nuevas medidas legislativas que está estudiando Europa para regular el sector tendrían un efecto “muy negativo” tanto para el empleo como para la recaudación fiscal en España sin conseguir el objetivo de erradicar el acceso de menores.

ÁLEX ABELLÁN ·05/07/2013 - 07:18h

Juan Páramo.

 El pasado 19 de diciembre la Comisión Europea presentó su propuesta para reformar la Directiva sobre el Tabaco. La batería de propuestas presentadas por Bruselas proponía cubrir en un 75% la superficie de las cajetillas con mensajes y imágenes de advertencia sanitaria, prohibía aditivos como la vainilla, la canela o el mentolado, "que hacen el producto más adictivo y dañino", según la Comisión, y expulsaba del mercado los cigarrillos llamados 'slim'. La propuesta levantó en armas al sector del tabaco y los agentes sociales españoles que aseguraron que España sería uno de los países “más afectados de toda la Unión Europea, tanto en empleo como en recaudación fiscal”.

La propuesta sigue ahora los pasos pertinentes para su aprobación. El Parlamento europeo debatirá la próxima semana su opinión mientras que el Consejo ya ha acordado una posición conjunta que servirá de base para negociar con el Parlamento una postura común de la que saldrá, en diciembre, la nueva Directiva. De momento, la posición del Consejo, con el voto favorable del Gobierno español, reduce el espacio de las advertencias sanitarias al 65% de la superficie de la cajetilla y establece un período transitorio de tres años para eliminar el tabaco mentolado.

A pesar de estas reformas del Consejo que suavizan la propuesta de Bruselas, la Mesa del Tabaco, que reúne a toda la cadena de valor de este sector en España, considera que la normativa continúa representando una amenaza para España. En su defensa, aseguran que no hay "argumentos científicos" para la prohibición del mentolado y sostienen que la ampliación del espacio de advertencia sanitaria al 65% es un ataque con "los derechos de propiedad" de las empresas tabacaleras.

"La legislación sobre el tabaco que propone la Comisión está basada en un argumento tan subjetivo como 'el atractivo' de algunas sustancias. Creemos que la nueva Directiva debe tener su base legal sólo en evidencias científicas", denuncia a Público Juan Páramo, portavoz general de la Mesa del Tabaco.

La propuesta de Directiva sobre el tabaco ha conseguido que todos los agentes sociales implicados en el producción de tabaco en España, desde agricultores a patronal pasando por estanqueros, se ponga de acuerdo en su rechazo. El objetivo perseguido por la UE es la reducción del consumo y dificultar al máximo el acceso de los jóvenes al tabaco. ¿Por qué este posicionamiento de rechazo?

La nueva Directiva sobre el tabaco debe tener su base legal sólo en evidencias científicas”Creemos que no hay evidencias científicas que justifiquen que las medidas propuestas por la Comisión, como la prohibición del mentolado o la ampliación del espacio de advertencia sanitaria, vayan a cumplir el objetivo que se marca la UE de reducir el consumo y dificultar el acceso de los menores al tabaco. Es más, creemos que con la normativa propuesta se facilitaría el acceso de los jóvenes al tabaco porque una de las primeras consecuencias sería el aumento del contrabando. De hecho, el estudio independiente realizado por AFIA sobre las posibles consecuencias si se aprobara la propuesta de la Comisión muestra que el contrabando aumentaría del 12% actual al 23% cuando hace unos años estábamos en el 0,5%.

El Consejo ha acordado dejar el espacio de advertencia sanitaria de imagen y texto en el 65% de la cajetilla cuando la propuesta inicial proponía el 75%. ¿Cómo valoran esta modificación?

Creemos que el 65% sigue siendo un porcentaje muy desproporcionado que destruye derechos de propiedad y derechos industriales de las marcas de cara a comunicarse con el consumir y, además, creemos que no va a servir para nada. Nosotros consideramos que el actual modelo de advertencia sanitaria en España es perfecto y no creemos que haya que cambiarlo y, en caso de hacerlo, se puede variar mínimamente, pero no tan drástico. La propuesta española creo que era del 50% de la superficie. Nosotros podemos estar de acuerdo con esta propuesta.

Denuncian que esta medida supondría la estandarización de las cajetillas del tabaco y la pérdida de valor de toda la cadena.

La normativa propuesta por la Comisión trataba como aspectos generales la estandarización de los formatos del tabaco tratando de igualar todos los paquetes. Es decir, que tengan los mismos gramos de tabaco, con la misma forma y, además, hablaba de prohibir todo ingrediente que diera sabor al tabaco. Este hecho, combinado con el aumento del espacio de advertencia que reduce proporcionalmente el de comunicación de las marcas produce la estandarización del producto. La primera consecuencia es la llamada comoditización de la categoría. Es decir, si te prohíben competir en formato y en ingredientes sólo te queda competir con el precio. Entonces baja el valor de la categoría porque el precio bajaría y perdería valor el total de la cadena teniendo un impacto negativo sobre el empleo generado por el sector.

Otro de sus campos de batalla es el mentolado. La normativa acordada por el Consejo mantiene que en 2017 el mentolado será prohibido.

Nosotros defendemos que no hay que prohibir el mentolado porque no hay nada que justifique su eliminación. No hay pruebas científicas que demuestren que el mentol es un producto más toxico o menos tóxico o más o menos atractivo para los jóvenes. Precisamente, tampoco son los jóvenes los mayores consumidores de mentol. Estos cigarros los fuman personas de edad adulta. No tiene ningún sentido su prohibición. Entendemos que sí hay determinados ingredientes que por sentido común sí se entiende que son para jóvenes como los llamados acaramelados, o los de frutas, o aquellos de chocolate o vainilla. En este sentido, sí entendemos que puede estar justificado, pero no con el mentol.

Su principal argumento para combatir la propuesta de Directiva es el impacto económico negativo que tendría en España.

“No hay pruebas científicas que permitan prohibir el cigarro mentolado” Como a nosotros siempre nos acusan de alarmistas, pedimos a una empresa independiente de reconocido prestigio como Afia que evaluara el impacto económico de la propuesta de la Comisión. Actualmente, el sector del tabaco en España representa 56.000 empleos y 9.315 millones de euros de recaudación fiscal en 2012. Es decir, hablamos de muchos puestos de trabajo y de mucho dinero en un momento en el que España no se puede permitir el lujo de perder un puesto de trabajo ni un euro de recaudación. El informe señalaba que la normativa comprometería cerca de 10.000 empleos y, además, aumentaría el contrabando hasta el 23%, lo que supondría una pérdida de casi 1.700 millones de euros en recaudación fiscal cada año.

El argumento contrario sería que si se reduce el número de fumadores las arcas de la Seguridad Social también se ahorrarían una buena cantidad de millones en tratamientos que alivian las consecuencias negativas del tabaco.

Ese argumento sería válido conceptualmente si se consigue reducir el consumo. El problema es que nosotros creemos que la Directiva tal y como está concebida lo que producirá es que la gente se pase del tabaco legal al tabaco de contrabando. No que deje de fumar. Por tanto, los fumadores obtendrán un tabaco que no ha pasado ningún tipo de sanitario, ni de calidad ni de etiquetado. De esta manera, creemos que la Directiva además de dejar de recaudar impuestos y dejar de generar empleo conseguiría un mayor perjuicio para la salud de los ciudadanos.

¿Qué proponen?

Pedimos que haya equilibrio entre la preocupación sanitaria que a todos nos ocupa y la defensa del sector y del empleo. En el caso de los ingredientes estamos de acuerdo que se prohiban algunos ide ellos siempre que haya evidencias científicas. Entendemos que también puede haber campo para subir el espacio dedicado a las advertencias sanitarias pero también creemos que España está en el punto ideal, pero siempre se puede negociar una subida hasta el 50%. También creemos que se debe trabajar más en campañas de formación y comunicación respecto a los efectos del tabaco. Lo que no se puede hacer es poner en riesgo la viabilidad económica del sector.

El Gobierno español en la reunión del Consejo votó a favor de la Directiva. Concretamente, la representante española señaló que "el texto va en línea con el interés de España por proteger la salud pública, y especialmente la de los jóvenes".

“La nueva Directiva sobre el tabaco aumentaría el contrabando hasta el 23%” No lo compartimos para nada. Además, no lo compartimos nosotros ni cinco parlamentos autonómicos que hicieron una proposición no de ley en apoyo del sector ni cinco gobiernos regionales que emitieron una declaración institucional que pedían mayor equilibrio entre el derecho a la salud y la defensa del sector y del empleo. Creemos que no se ha defendido como debía ese mayor equilibrio que también reclamó el Parlamento español. La nueva Directiva no aporta nada bueno a España.

La aprobación de la Directiva está en un proceso clave. Una vez que el Gobierno español ha dado su visto bueno. ¿Cuál será su posición a partir de ahora?

Nuestra posición será la misma que hemos tenido desde que se anunció el proyecto de Directiva. Es decir, seguiremos intentando exponer y trasladar tanto al Gobierno como a las instituciones españolas y europeas que la aplicación de estas medidas puede suponer un impacto negativo para España más importante que el que puede suponer para otros países. Seguiremos insistiendo para que en la posterior negociación entre el Parlamento europeo y Consejo, España defienda la búsqueda del equilibrio que reclamamos. Por tanto, seguiremos haciendo nuestra labor información y trasladaremos la preocupación que tenemos por el impacto negativo que supone para España esta Directiva.