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Viernes, 14 de Junio de 2013

Deloitte facturó 1,2 millones a Bankia por trabajos que no eran de auditoría

Economía ha expedientado a la firma tras hallar indicios de "falta de independencia"  lo que supondría una falta muy grave.

EFE ·14/06/2013 - 19:22h

Francisco Celma, socio de Deloitte responsable de la auditoría de Bankia.

Deloitte facturó entre 2010 y 2012 a Bankia y a su matriz Banco Financiero y de Ahorros (BFA) 1,2 millones de euros por trabajos distintos a los de auditoría, según las facturas emitidas en ese periodo por la consultora, a las que ha tenido acceso Efe. El Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC), dependiente del Ministerio de Economía, abrió ayer un expediente administrativo a Deloitte tras hallar indicios de "falta de independencia" si se constata que realizó para Bankia trabajos previos a su salida a bolsa incompatibles con sus labores de auditoría, lo que supondría una falta muy grave.

Los documentos revelan que, en los últimos tres años, la auditora facturó a Bankia un total de 10,5 millones, sin incluir el IVA, de los que 9,3 corresponden a trabajos que Deloitte describe como "de auditoría y otros servicios de revisión y asimilados requeridos por los supervisores y/o la normativa" y los 1,2 restantes a "otros servicios". El expediente del ICAC se centra en la auditoría de las cuentas de Bankia de los dos primeros trimestres de 2011, claves para su estreno bursátil.

Según las facturas emitidas por Deloitte, la auditora realizó varios trabajos relacionados con este asunto, ya que dos de ellas figuran bajo el concepto de "colaboración profesional relacionada con la Oferta Pública de Suscripción y Admisión a Negociación de acciones de Bankia" y otras dos bajo el de "colaboración profesional relacionada con la OPS de Acciones".

Por el primer cometido se emitieron dos facturas, de las que la primera, por el 70% de los honorarios acordados, ascendía a 347.746 euros (incluido el 18% de IVA) y tenía como fecha de vencimiento el 14 de julio de 2011, seis días antes del estreno bursátil del banco. La segunda vencía tres meses después, el 14 de octubre, y se emitió por 149.034 euros, por lo que la consultora cobró por este trabajo un total de 496.780 euros.

Además, las dos facturas emitidas por la "colaboración profesional relacionada con la OPS de Acciones" tenían como fecha de vencimiento el 12 de agosto de 2011 y ascendían a 169.920 euros cada una, para sumar un total de 339.840 euros. Con ese mismo vencimiento, Deloite emitió otras cinco facturas bajo los conceptos de "colaboración, seguimiento y revisión de la segregación" y "colaboración profesional para el asesoramiento en el diseño de la estructura de negocio". Los honorarios del primer trabajo ascendieron a 188.800 euros y se dividieron en tres facturas (dos de 75.520 euros y una tercera de 37.760 euros); mientras que por el segundo cometido la consultora cobró 245.440 euros en dos facturas de 122.720 euros cada una.

Otros recibos emitidos ya en 2012 responden a los trabajos realizados por Deloitte tras la nacionalización de Bankia, entre ellos uno de 101.645,20 euros por "prestar soporte técnico y metodológico a Bankia y al asesor elegido por el Ministerio de Economía y Competitividad en relación con el análisis de las necesidades de capitalización".

Además, antes de la dimisión de Rodrigo Rato el 7 de mayo de 2012, la consultora había facturado 578.200 euros por el "proyecto de asesoramiento para el análisis de los impactos del Real Decreto Ley 2/2012", que establecía los requisitos para sanear la exposición del sector financiero al mercado inmobiliario y obligó a los bancos a hacer grandes provisiones.

El expediente abierto por el ICAC a Deloitte se dirige también contra su socio Francisco Celma, encargado de revisar las cuentas de Bankia, y tratará de dilucidar asimismo si la auditora comprobó bien los saldos de activos y pasivos del banco, lo que podría suponer una falta grave. Respecto a la supuesta falta de independencia, la consultora señaló ayer en un comunicado que el Comité de Auditoría y Cumplimiento de Bankia "no estableció reserva alguna" en relación con el cumplimiento de la normativa de auditoría de cuentas sobre ninguno de los trabajos contratados con ella y añadió que fue la CNMV la que requirió a Deloitte la realización de los mismos.