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Viernes, 14 de Junio de 2013

Irán celebra elecciones con una fuerte lucha entre conservadores y reformistas

La organización Human Rights Watch (HRW) ya ha indicado que, a medida que se han acercado las elecciones, las autoridades han endurecido los controles sobre la información, limitando la velocidad de Internet y bloqueando algunos servidores.

EUROPA PRESS ·14/06/2013 - 07:39h

Carteles electorales en un pueste de Tehran. REUTERS

Irán celebra este viernes elecciones presidenciales en las que un total de seis candidatos competirán por la presidencia del país. Se trata de unos comicios marcados por el programa nuclear, la economía y la lucha entre candidatos reformistas y conservadores. Los seis candidatos pasaron en veto del Consejo de Guardianes, que hizo una criba de un total de 3.444 personas que postularon su candidatura.

La organización Human Rights Watch (HRW) ya ha indicado que, a medida que se han acercado las elecciones, las autoridades han endurecido los controles sobre la información, limitando la velocidad de Internet y bloqueando algunos servidores y redes privadas que los iraníes utilizan para eludir el filtrado de las páginas web del Gobierno. 

Entre los candidatos destacan las figuras del principal representante de Irán en las negociaciones nucleares con la comunidad internacional, Said Jalili, el más conservador; y Hassan Rohani, el único clérigo de entre los candidatos, negociador nuclear entre 2003 y 2005 y el único de tendencia moderada del grupo. Otros candidatos son Mohsen Razai, excomandante en jefe de la Guardia Revolucionaria y actual mediador entre el Parlamento y el Consejo de los Guardianes; Alí Akbar Velayati, ministro de Exteriores y actual asesor del líder de Irán, el ayatolá Alí Jamenei; Mohamad Gazari, que se presenta como una figura independiente y moderada, con una postura cercana a Occidente, pero no del todo definida; y Mohamad Bagher Ghalibaf, excomandante de las Fuerzas Aéreas de la Guardia Revolucionaria y exjefe de la Policía.

Los candidatos que retiraron su candidatura son el conservador Gholam Alí Haddad Adel, expresidente del Parlamento y antiguo aliado de Velayati, y el reformista Mohamad Reza Aref. En ambos casos, justificaron su decisión para favorecer a los principales candidatos de sus tendencias. En las últimas semanas, los sectores reformistas del país habían solicitado que hubiera una postura unificada entre Rohani y Reza Aref y habían hecho un llamamiento a la población a no votar en caso de que no fuera a alguno de estos dos candidatos.

Peso del programa nuclear

Pese a que la política nuclear está en manos, principalmente, de Jamenei y de la Guardia Revolucionaria, existen dudas sobre si la entrada en la Presidencia de uno de los candidatos más cercanos a Occidente podría generar una tendencia menos dura, como la del mandato de Mohamad Jatami. En este sentido, el director del Consejo de Política de los Imames y asesor del líder supremo iraní, Seyyed Reza Taghavi, recalcó poco antes de la celebración de los comicios que "en base a la Constitución, las políticas estratégicas son determinadas por Jamenei".

"Cada presidente tiene diferentes tácticas, no se las forzamos. Hay quienes tienen mejores tácticas y otros que las tienen peores", valoró. Así, indicó que las políticas en las que no cabe modificación radical son el programa nuclear, Palestina, Siria y Líbano.

El movimiento verde

Estas elecciones tienen asimismo una gran importancia al ser las primeras presidenciales que se celebran desde 2009, cuando las protestas contra los resultados electorales, enmarcadas en el que fue llamado Movimiento Verde, fueron reprimidas violentamente por las fuerzas de seguridad. Si bien en esta ocasión no se espera que se produzcan protestas similares, las autoridades ya han tomado medidas como la detención de varios miembros del equipo de campaña de Rohani después de un acto político en Teherán en el que el propio candidato criticó las excesivas medidas de seguridad actuales.