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Domingo, 9 de Junio de 2013

El Real Madrid se adelanta en la final entre la remontada y la tensión

Los blancos logran levantar en el último cuarto el serio partido del Barça gracias a sus bases Sergio Rodríguez (21 puntos) y Llull (19). Polémica final y tangana. Víctor Sada se queda sin premio

PÚBLICO / EFE ·09/06/2013 - 15:04h

EFE - El base del Real Madrid Sergio Llul lucha con el base del Barcelona Regal, Marcelinho Huertas.

El Real Madrid sufrió lo indecible pero terminó amarrando la victoria en el Palacio de los Deportes en el primer partido de la final de la Liga Endesa ante un Barcelona (76-72) que terminó por descomponerse en el último cuarto. Los blancos necesitaron de la mejor versión de sus bases Sergio Rodríguez (21 puntos y máximo anotador del encuentro) y Sergio Llull (19 puntos) para compensar el mayor empaque de los azulgrana, que disfrutaron de la inspiración de Víctor Sada, que terminó el choque como máximo anotador visitante con 17 puntos, y la experiencia del incombustible Juan Carlos Navarro. 

El choque entre los dos máximos rivales del baloncesto español terminó a mil revoluciones y prende la mecha para vivir una final de lo más apasionante. La jugada clave del partido y que terminó dando la victoria a los blancos llegó a falta de dos segundos para el final. Con el marcador 73-72 a favor de los locales, éstos fallaron en el ataque para terminar de sentenciar el choque.

El rebote lo recogió Víctor Sada, que salió como una bala hacia canasta y en la penetración a canasta ante Sergio Rodríguez el balón acaba fuera de fondo. El árbitro señaló directamente balón para el Madrid pero Sergio Llull había metido la mano en pleno ascenso de Sada a canasta. El enfado de los barcelonistas fue monumental y terminó en una tangana en medio de la pista que se saldó con técnica a Juan Carlos Navarro que remató el resultado final.  

Tras un gran comienzo en el que el Real Madrid apretó en defensa y fue incisivo en ataque, con un 6-0 en los primeros tres minutos, el entrenador del Barcelona, Xavi Pascual, se vio obligado a mover ficha y a poner en pista todos sus poderes, incluida una defensa en zona. El 21-14 del primer cuarto fue un poco engañoso, no obstante, porque Sergio Llull consiguió un triple de fortuna en el último segundo del periodo.

Un parcial de 2-16 del Barcelona en el segundo cuarto marcó el resto del partido

Los primeros cinco minutos del segundo cuarto fueron claves en el discurrir del partido. El Barcelona explotó y el Real Madrid se desangró en un parcial de 2-16, sin que Pablo Laso acertara a frenar esa hemorragia. Con Darden en pista, al tiempo que Carroll, Sergio Rodríguez y Felipe Reyes y Nikola Mirotic, el Real Madrid se quedó sin defensa, sin tiro y sin rebote. Fue un experimento que salió caro, por los nulos resultados y porque se extendió demasiado en el tiempo.

Con 23-30 en el marcador, Laso tuvo que devolver a pista a Rudy Fernández y Sergio Llull para remar contracorriente, ante un Barcelona que se encontró con la mejor versión de Víctor Sada, reconvertido en pertinaz anotador con 15 puntos, hasta ese momento, y 4 de 4 desde la línea de 6,75 metros. Tras veinte minutos de juego, la mejor versión azulgrana consiguió marcharse al vestuario con diez puntos de ventaja, 35-45, una ventaja nada baladí, tras un parcial en el segundo cuarto esclarecedor, 14-31.

El Real Madrid, poco acostumbrado a lo largo de la temporada a ir por debajo en el marcador, se encontró, en el tercer cuarto, con un Barcelona diseñado para defender a muerte, para solo dejar anotar a su rival de punto en punto y a ser posible desde la línea de personal. Minuto 25, 39-49 en el marcador, y objetivo cumplido para el Barcelona. Laso y el Madrid parecieron maniatados, sin ideas y, lo que es peor, sin capacidad de reacción. El corazón comenzó a ser importante para el Real Madrid en cada acción, mientras que el Barcelona ejerció como un cirujano en el quirófano, con movimientos precisos y certeros.

El Real Madrid logró empatar a 65 puntos con un parcial de 10-0 en el último cuarto

Felipe Reyes en la última jugada del tercer parcial, falló una bandeja que pudo haber abierto la puerta de la recuperación, pero que dejó el luminoso en un complicado 50-58 para los madridistas. Laso puso en pista a los jugadores de raza, es decir, Llull, Reyes y Slaughter, aderezados con la calidad de 'Chacho' y Carroll, para intentar recortar diferencias. A cinco minutos y medio para el final, la misión estaba más o menos encauzada con un 59-65, seis puntos de diferencia y tiempo de sobra para dar la vuelta.

Rudy sustituyó a Llull con lo que Laso potenció la versión más anotadora de su equipo, ante un Barcelona que comenzó a dar muestras de agotamiento mientras que sus ideas ofensivas se enturbiaban. Rudy, machacando el aro en contraataque, subió el empate a 65 al marcador con más de tres minutos y medio por delante. Fue cuando apareció Navarro, esta vez con cinco tiros libres consecutivos para dar aire y vida a su equipo, 65-70, a falta de 2,20 minutos.

El 'Chacho' salió al rescate de su equipo y colocó un 71-72 a falta de un minuto, mientras que Felipe Reyes anotó una canasta fundamental tras capturar un rebote ante Tomic (73-72). El resto, lo dicho. Contragolpe de Sada, decisión arbitral polémica, tangana y 1-0 para el Real Madrid en la finalísima de la ACB.