Sábado, 6 de Octubre de 2007

La Junta militar abre la puerta al diálogo con Suu Kyi

Reuters ·06/10/2007 - 16:35h

El Gobierno militar pareció dejar una puerta abierta a las negociaciones con la detenida activista a favor de la democracia Aung San Suu Kyi, mientras las potencias occidentales aumentaban la presión sobre el régimen para que inicie el diálogo con la oposición.

Después de un informe al Consejo de Seguridad de la ONU sobre su visita de cuatro días a Birmania, el enviado especial Ibrahim Gambari dijo que vio "una oportunidad" para posibles charlas entre la junta y Suu Kyi, que se reunió dos veces con Gambari en Rangún, donde permanece bajo arresto domiciliario. "A partir de mi propia conversación, ella parece estar muy ansiosa por tener un diálogo adecuado" siempre y cuando no haya condiciones previas, sostuvo Gambari.

El general Than Shwe, que indignó al mundo al enviar soldados para reprimir las manifestaciones pacíficas lideradas por los monjes budistas, ha ofrecido negociaciones directas si Suu Kyi abandona la "confrontación" y su apoyo a las sanciones y a la "total devastación".

Analistas expertos en Birmania advirtieron a aquellos que se muestren optimistas que las esperanzas de cambio han sido frecuentemente frustradas en el pasado durante los 45 años de ininterrumpido gobierno militar, marcados por la matanza por parte del Ejército de 3.000 personas en un levantamiento de 1988.

Dos años después, la Liga Nacional por la Democracia de Suu Kyi obtuvo una victoria electoral arrolladora que los generales ignoraron y ella ha estado detenida 12 de los últimos 18 años.

ero el portavoz de la LND Nyan Win, que inicialmente rechazó la oferta de Than Shwe como irreal, dijo el sábado que podría abrir la puerta a charlas sobre negociaciones. "Podemos decir que es una mejora significativa de la situación anterior. Ellos nunca se han comprometido a conversar con ella", señaló Nyan Win.

No ha habido noticias de Suu Kyi, de 62 años, que está detenida sin teléfono y necesita un permiso oficial para recibir visitas, el que le es otorgado en raras oportunidades. Sin embargo, en lo que pareció ser otra medida que busca desviar la ira internacional, la televisión estatal mostró la noche del viernes imágenes de Suu Kyi por primera vez en cuatro años.

La televisión se refirió respetuosamente a ella como "Daw Aung San Suu Kyi", un cambio respecto de la antigua práctica de retirar el nombre de su padre, Aung San, para eliminar su relación con el héroe de la independencia del país.

Más presión

En Nueva York, Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, que están presionando a favor de sanciones más severas contra el régimen, hicieron circular el borrador de una declaración del Consejo de Seguridad que exige que la junta libere a los detenidos políticos y converse con la oposición.

La declaración no tiene fuerza legal, pero si un texto duramente redactado es aprobado por China, hasta ahora el aliado más cercano de Birmania en el Consejo, enviaría un mensaje poderoso al Gobierno militar birmano.

Paulo Sergio Pinheiro, secretario especial de la ONU para los Derechos Humanos en Birmania, dijo que tenía esperanzas en una acción internacional, dado el fuerte consenso en el Consejo de Derechos Humanos, donde incluso China y Rusia acordaron una resolución de condena.