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Martes, 30 de Abril de 2013

El Corte Inglés activa un plan de ayudas para los afectados del derrumbe en Bangladesh

La cadena tenía relación comercial con una de las cuatro fábricas afectadas, donde se producía un número reducido de prendas

AGENCIAS ·30/04/2013 - 19:09h

El Corte Inglés. -EUROPA PRESS

El Corte Inglés ha anunciado un plan de ayudas para compensar a las víctimas y los familiares de los fallecidos por el derrumbe de un edificio de fábricas textiles en Bangladesh el pasado jueves, y que la ha costado la vida a casi 400 personas, según informó la compañía en un comunicado.

Una ayuda que se canalizará a través de ONG's locales, que se encargarán de hacerla llegar a los damnificados y las familias de los trabajadores de la empresa proveedora. Además, se ha avanzado en un proyecto de coordinación internacional con otras empresas que permita dar soporte a largo plazo a las víctimas de este incidente. Esta acción, según explica El Corte Inglés, se enmarca dentro de los trabajos e iniciativas internacionales en los que la compañía española participa desde hace tiempo y que tienen como objetivo mejorar las condiciones laborales de la industria textil en Bangladesh.

La ayuda se canalizará a través de ONG's locales para hacerla llegar a los damnificados El Corte Inglés mostró el pasado fin de semana su pesar ante la triste noticia del hundimiento de un edificio en la localidad de Savar. Además, tras conocer el incidente, inició las indagaciones oportunas, determinando que hubo relación comercial con una de las cuatro fábricas afectadas, donde se había producido un número reducido de prendas. Asimismo, la firma española desveló que ayer participó en una reunión, celebrada en Frankfurt, bajo la coordinación de la Agencia Alemana de Cooperación al Desarrollo (GIZ), con el objetivo de establecer un programa de supervisión y mejora de infraestructuras industriales en Bangladesh que, coordinado con el Plan Tripartito de Acción Nacional para la Industria Textil, evite accidentes relacionados con las deficiencias en las edificaciones.

El hundimiento la pasada semana del edificio Rana Plaza de Dacca en Bangladesh, donde se ubicaban varias fábricas textiles, ha provocado hasta el momento la muerte de un total de 382 personas, aunque aún sigue habiendo cientos de desaparecidos.

Por su parte, la compañía española Mango ha publicado una nota en su página de Facebook en la que puntualiza que la empresa Phantom, una de las propietarias de las fábricas textiles ubicadas en el edificio Rana Plaza de Dacca, no es proveedora de la firma, y apunta que tenía previsto realizar unas muestras para diferentes líneas de la compañía que todavía no se habían iniciado.

Se agota la esperanza de hallar supervivientes

Los equipos de rescate de Bangladesh dijeron el martes que no tenían esperanzas de encontrar más supervivientes en el complejo de fábricas textiles que se derrumbó, mientras el Gobierno está presionado para mejorar los estándares de seguridad en la construcción. El alto número de muertes generó preguntas sobre la seguridad laboral y los bajos salarios en el pobre país del sur asiático, que depende de la fabricación de ropa para el 80% de sus exportaciones.

Representantes de los grandes compradores internacionales de prendas de vestir, algunos de los cuales afrontan críticas en sus mercados locales por hacer poco para cuidar a los trabajadores textiles, principalmente mujeres, se reunieron el lunes con responsables de la industria y acordaron formar un panel conjunto para establecer un nuevo plan de seguridad.

"¿Para qué usar equipamiento pesado si no pueden encontrar los cuerpos de los muertos?"Sin esperanza de encontrar más supervivientes, maquinaria pesada se llevó al lugar para limpiar la masa de cemento y escombros que quedó en el sitio ubicado en el suburbio comercial de Savar, a unos 30 kilómetros de la capital Daca. Pero la operación avanzaba lentamente para las decenas de familiares que esperaban novedades de sus seres queridos desaparecidos seis días después de que el edificio Rana Plaza, construido ilegalmente, se derrumbó con 3.000 trabajadores adentro.

"¿Para qué usar equipamiento pesado si no pueden encontrar los cuerpos de los muertos?", dijo un destrozado padre quien, como muchos otros, ha estado esperando en la calle cerca del lugar del derrumbe con la esperanza de obtener información sobre su hijo, que trabajaba en una fábrica textil. Mientras el malestar continuaba por el peor accidente industrial en el país, el dueño del edificio colapsado fue llevado ante un tribunal de Daca el lunes, donde abogados y manifestantes cantaron "cuélguenlo, cuélguenlo".

Unas 20 personas resultaron heridas el martes cuando la policía disparó gases lacrimógenos, balas de goma y utilizó cañones de agua para dispersar a los manifestantes en Savar que pedían la pena de muerte para los dueños del edificio y de las fábricas. Unas 2.500 personas han sido rescatadas de las ruinas del edificio, que albergaba varias fábricas en los pisos más altos, pero cientos permanecen desaparecidos.