Martes, 5 de Febrero de 2008

March monta un buen lío por decir que ACS habla con todos sobre Iberdrola

ACS garantiza la españolidad de la eléctrica y admite contactos con EDF

F. SAIZ ·05/02/2008 - 20:18h

“EDF, RWE, EoN., Repsol, Gas Natural...” Carlos March, presidente de Corporación Financiera Alba, organizó ayer un buen lío al enumerar las compañías con las que la constructora ACS, de la que su grupo es el primer accionista con un 22%, “ha mantenido y mantendrá conversaciones” de cara a la reordenación del sector energético, y específicamente sobre el futuro de Iberdrola.

March intentó así explicar la posición de ACS ante el interés explícito del gigante eléctrico francés EDF de entrar en Iberdrola, de la que la constructora que dirige Florentino Pérez es su principal accionista.

  “Hay un apunte sólido de la intención de EDF, pero está por demostrar. Nosotros mantenemos una posición abierta, y puede haber otros candidatos, españoles y extranjeros, con posibilidades. Pero acuerdos no tenemos ninguno”, dijo March.

En todo caso, el presidente de Alba dejó claro que ACS tiene voluntad de participar activamente “como protagonista” en la definición final del  mapa energético nacional y europeo. La constructora tiene el 12,3% del capital de Iberdrola y el 45,3% de Fenosa.

Las declaraciones de Carlos March, realizadas durante la presentación de resultados de Banca March, provocaron un gran lío. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sintió que afectaban al mercado y  exigió aclaraciones a las empresas implicadas.

 El propio Carlos March difundió horas después un sorprendente comunicado en el que negaba que Corporación Financiera Alba hubiera mantenido conversaciones con otras entidades sobre posibles corporaciones corporativas.

En sus declaraciones iniciales, March había atribuido esas conversaciones con varias compañías a ACS, de la que Alba tiene el 22%.Repsol también reaccionó y desmintió rotundamente haber mantenido conversaciones con ACS  o con Alba sobre posibles operaciones en el sector energético español.

 El disgusto de la compañía petrolera llegó al extremo de amenazar con denunciar ante la CNMV a todo el que propague rumores falsos.También ACS tuvo que salir a la palestra para aclarar el lío, y envió un comunicado a la CNMV en el que admite que ha mantenido conversaciones con EDF, aunque sin llegar a ningún acuerdo.

 De paso, ACS sienta dos criterios sobre su proyecto para “ser protagonista” en “la consolidación de un gran grupo energético español”. Por un lado, asegura que cumplirá “lealmente” la política energética del Gobierno, lo cual confirma que en cualquier caso actuará en sintonía con las directrices del Ejecutivo.

Por otra parte, la constructora de Florentino Pérez dice en el comunicado que su objetivo es “asegurar que la mayoría de los activos energéticos españoles estén en manos de accionistas españoles”.

De esta manera, un hipotético pacto con EDF para hacerse con el control de Iberdrola apuntaría a que el gigante francés podría hacerse con sus activos extranjeros, pero tendría una participación minoritaria en los españoles.

March también se refirió a la presencia extranjera en Iberdrola, y sugirió que después de su fallida fusión con Unión Fenosa, plenamente española, “a lo mejor tendrá que haber una parte del mercado, no muy grande, en manos extranjeras”.