Martes, 5 de Febrero de 2008

Luis no quiere saber nada de su sustituto

EFE ·05/02/2008 - 17:37h

EFE - España afronta en Málaga su primer compromiso del nuevo año ante un rival que le trae muy malos recuerdos, pues fueron los franceses los que sacaron a los de Luis Aragonés del Mundial de Alemania 2006. En la foto, un momento de ese encuentro disputado en Hannover.

Luis Aragonés sigue molesto con algunos mensajes provenientes de la Federación que dejan entrever el nombramiento de su sustituto antes de la Eurocopa de Austria y Suiza del próximo junio y su intención es no tolerar ese supuesto.

Así lo confirmó a su llegada a Málaga, donde mañana, miércoles, disputará ante Francia el primer duelo del nuevo año. "Lo lógico es que primero me echen y luego contraten al nuevo. No he visto nunca una selección con dos entrenadores", dijo con claridad el técnico.

El pulso está echado. La Federación parece seguir en sus trece de confirmar el sucesor de Aragonés tan pronto como sea posible y Luis avisa del peligro que eso conllevaría.

Aragonés no quiere injerencias en su trabajo y seguirá fiel a sus ideas hasta el último momento, por lo que no va a permitir que nada distraiga el objetivo final de completar una buena Eurocopa, como tampoco que se menoscabe su autoridad. Y esto sucedería si se conoce el nombre del nuevo seleccionador antes de una cita tan importante como la de junio.

Lo lógica indica que lo más conveniente para todos sería lo contrario, es decir, dejar trabajar al actual estratega hasta el final del trayecto y entonces hacer público los datos del siguiente. Por eso a Luis no le falta razón en esta batalla.

Pero en una cosa sí se equivoca el seleccionador cuando afirma que no conoce ninguna Federación con dos seleccionadores. De ello puede dar fe Vicente Miera, que vio cómo la Española le señalaba a Javier Clemente como su recambio antes de los Juegos de Barcelona de 1992. Miera ganó el oro olímpico bajo la sombra de Clemente.

Lo mismo le aconteció al sueco Sven Goran Eriksson, quien estuvo al mando de Inglaterra durante el Mundial de Alemania en 2006 cuando desde un mes antes se sabía que el británico Steve McClaren iba a tomar las riendas después del evento.