Martes, 5 de Febrero de 2008

La mejor aliada del corazón

La dieta mediterránea mantiene a España entre los países europeos con menor tasa de mortalidad cardiovascular

ANTONIO GONZÁLEZ ·05/02/2008 - 16:48h

La mortalidad por enfermedad cardiovascular en Europa, según el estudio

Las enfermedades cardiovasculares son hoy en España la principal causa de muerte: provocan el 32,5% de los fallecimientos.

Sin embargo, podría ser mucho peor de no ser por la dieta mediterránea, que se caracteriza por la presencia de verdura, fruta, pescado y aceite de oliva como grasa principal. Pese a que muchos expertos consideran que este régimen alimenticio ya no se cumple, sus efectos beneficiosos parecen ser los responsables de que España se mantenga entre los cinco países de Europa con menores tasas de mortalidad por cardiopatía isquémica y accidentes cerebrovasculares, según un estudio comparativo basado en datos de 2000 que publica hoy la revista European Heart Journal.

En lo que se refiere a la cardiopatía isquémica, que engloba el infarto de miocardio y la angina de pecho, el análisis refleja que España presenta una tasa de 92 muertes por 100.000 habitantes de entre 45 y 74 años, sólo por detrás de Francia (65), Portugal (87) e Italia (91).

En cuanto a la enfermedad cerebrovascular, cuya principal manifestación es el ictus o infarto cerebral, la tasa española es de 48 fallecimientos por 100.000 habitantes, sólo superada por Suiza (27), Francia (37) y Noruega (47).

Influencia de la dieta

La principal autora del estudio, Jacqueline Müller-Nordhorn, especialista del Centro Médico de la Universidad Charité de Berlín (Alemania), explica a Público que la dieta mediterránea “es ciertamente uno de los principales factores que explican los mejores resultados en los países del sur de Europa”, como España.

En este país, aunque la mortalidad por enfermedades cardiovasculares ha ido reduciendo su importancia relativa en las últimas décadas, la autora indica que parece que los infartos están creciendo entre los varones españoles, lo que debería ser motivo de preocupación.

El estudio pone de manifiesto la existencia de grandes diferencias entre los diferentes países europeos. En el caso de la cardiopatía isquémica, existe un patrón muy claro: la mortalidad desciende a medida que se pasa de los países del noreste, como las repúblicas ex soviéticas, a los del sudoeste, como Francia o España.

Al hablar de enfermedad cerebrovascular, la cosa no está tan clara, ya que los mejores resultados se dan en el centro de Europa occidental, con Francia y el norte de España e Italia como epicentro.

En cualquier caso, Müller-Nordhorn cree que las diferencias entre países se irán limando con el tiempo: “Los países del norte se están acercando a los del sur, ya que están adoptando patrones propios de la dieta mediterránea, con una menor ingesta de grasas saturadas en favor de una mayor presencia de frutas y verduras. También se discute si la mayor ingesta de comida basura en el sur, junto con la obesidad, están detrás del incremento del síndrome coronario agudo”.

Además de las diferencias por países, también hay variaciones dentro de cada país, como ocurre en España con las enfermedades cerebrovasculares como el ictus, donde pueden estar asociadas a las diferencias socioeconómicas de las distintas comunidades y
otros factores.

Para explicar las diferencias en la mortalidad por ictus, que es mayor en la mitad sur peninsular, el especialista de la Sociedad Española de Neurología José Álvarez Sabín, cree que hay que tener en cuenta también el envejecimiento de la población, que difiere de unas comunidades a otras, y el control de los factores de riesgo, como la hipertensión o el colesterol, que es “muy malo” en algunas zonas. 

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