Sábado, 6 de Octubre de 2007

France Telecom ultima un acuerdo con la Generalitat para comprarle 25% de Al-pi

EFE ·06/10/2007 - 13:58h

EFE - Fotografía de Jean-Marc Vignolles responsable de las operaciones de France Telecom en España. EFE

France Telecom y la Generalitat ultiman un acuerdo para que el grupo galo compre el 25 por ciento del operador de telecomunicaciones Al-pi a la administración catalana, a cambio de una parte de la red de infraestructuras, que volvería a ser de titularidad pública, han avanzado a Efe fuentes conocedoras del proceso.

Portavoces de Al-pi y de la Secretaria de la Sociedad de la Información, dependiente de la conselleria de Gobernación, han declinado hacer comentarios al respecto, pero fuentes del sector de telecomunicaciones han detallado que ambas partes se encuentran muy satisfechas con la última ronda de contactos, con lo que se prevé que se anuncie un acuerdo durante las próximas semanas.

Representantes de France Telecom, entre ellos consejeros y directivos de Al-pi, se instalaron durante varios días de esta semana en un hotel barcelonés para afrontar la fase final de las conversaciones.

Las negociaciones se han mantenido con la mayor discreción en las instalaciones hoteleras, en diversos contactos con el secretario de Sociedad de la Información, Jordi Bosch, y el resto de representantes del grupo de trabajo de la Generalitat, entre los que ha estado el secretario general del departamento de Economía Martí Carnicer.

Hasta ahora, Al-pi es una operadora de telecomunicaciones que ofrece soluciones profesionales en el mercado de empresas de Cataluña y que está controlada en un 75% por France Telecom, que opera bajo la marca global de Orange, mientras el 25% restante esta en manos de la Generalitat.

El nuevo acuerdo que se ultima supone, en definitiva, que Orange se quedaría con el 100% de las acciones de Al-pi, en un paquete que incluiría la marca Al-pi, los clientes, el fondo de comercio, con el conjunto de los pasivos de la sociedad, y el personal.

Por su parte, la Generalitat quiere segregar de Al-pi una parte de su red de fibra, que suma 800 kilómetros, y que ésta recupere su titularidad pública en función de una valoración que una firma independiente ha realizado para el grupo de trabajo.