Lunes, 4 de Febrero de 2008

Tres muertos en el primer ataque suicida palestino en más de un año

EFE ·04/02/2008 - 10:49h

EFE - Expertos en explosivos israelíes examinan el cuerpo de uno de los fallecidos en el atentado suicida perpetrado hoy en Dimona.

Una mujer israelí y dos terroristas palestinos murieron, y otras nueves personas resultaron heridas, en un atentado suicida registrado hoy en un centro comercial de Dimona, en el sur de Israel, que supone el primer ataque de ese tipo en más de un año.

El segundo de los atacantes, que también llevaba un chaleco explosivo pero no logró suicidarse, fue abatido a disparos minutos después de la explosión por un policía, según coinciden testigos, fuentes médicas y policiales israelíes.

Un anciano de 74 años se encontraba a última hora de la tarde hospitalizado en estado crítico "con heridas de metralla" por todo el cuerpo, mientras otras ocho personas padecen heridas de leve a mediana gravedad, explicó el director del hospital Soroka de Beer Sheva, Michael Sherf, a un grupo de periodistas.

El ataque tuvo lugar sobre las diez y media de la mañana hora local (08.30 GMT) en una acera a la entrada de un centro comercial, junto a diversas tiendas.

Varios testimonios y las grabaciones de testigos en sus teléfonos móviles indican que el segundo terrorista resultó herido en la explosión de su compañero y yacía en el suelo inmóvil cuando fue abatido a disparos.

"Bajé de mi despacho con un botiquín de primeros auxilios al oír la explosión. Allí encontré en el suelo a un hombre con un gran chaleco negro que estaba herido pero vivo porque movía los ojos", relató el abogado Moshé Malka.

Malka abrió entonces el chaleco del herido para auxiliarlo y descubrió un cinturón explosivo adosado a su cintura, por lo que se puso a gritar para advertir del peligro.

Pocos minutos después un policía llegó al lugar del atentado y "disparó tres o cuatro veces sobre el cuerpo" del segundo terrorista, relató Igor Mushayev, quien aparcaba su coche a escasos metros de donde una mancha de sangre en un neón da fe del ataque.

Los cuatro testigos consultados divergen sobre por qué el segundo atacante no activó su carga explosiva: unos creen que trató de suicidarse sin éxito y otros que estaba demasiado herido para ello.

El escaso balance de víctimas en comparación a acciones similares se explica porque el lugar del estallido no era el atestado centro neurálgico del inmueble.

El cinturón contenía una "carga media de entre 5 y 10 kilos", indicó en una comisaría en la vecina localidad de Beer Sheva al portavoz policial Miki Rosenfeld.

Los cuerpos de seguridad creen que los autores cruzaron a Israel a través del Sinaí, durante los once días que estuvo abierta la frontera entre Gaza y Egipto, o bien llegaron a Dimona desde "zonas palestinas en Israel", agregó.

Las Brigadas de los Mártires de Al Aksa -brazo armado de Al Fatah, movimiento liderado por el presidente palestino, Mahmud Abás-, se atribuyó el ataque en una llamada telefónica a la agencia de noticias palestina Maan.

El ataque fue llevado a cabo en coordinación con los brazos armados del Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP) y el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), precisó el portavoz de las Brigadas.

Tanto Hamás como la Yihad Islámica, los dos grupos armados más activos en la franja, se felicitaron del ataque, aunque ratificaron que sus milicianos no habían perpetrado ni cooperado en el mismo.

En un comunicado, Abás condenó el atentado y, a su vez, el posterior bombardeo israelí que costó la vida a un miliciano e hirió a tres en el norte de Gaza.

El atentado de Dimona, a cuyas afueras de la ciudad se encuentra un reactor nuclear, es el primer ataque suicida palestino desde el que en enero de 2007 tuvo como escenario Eilat, en el extremo sur de Israel y en el que murieron tres israelíes.

Tampoco tiene precedentes desde la reanudación del proceso de negociación con el que Abás y el primer ministro israelí, Ehud Olmert, pusieron fin en otoño a siete años de bloqueo en los esfuerzos de paz, y sobre el que se desconocen las consecuencias.