Lunes, 4 de Febrero de 2008

La cesta de la compra sube un 8%

Los productos básicos se encarecen 3,7 puntos por encima de la inflación general en 2007 

GLÒRIA AYUSO ·04/02/2008 - 20:56h

La sensación de que cada vez se gasta más en el supermercado está bien fundada: los productos básicos, que suponen el 35% del consumo familiar, se encarecieron un 7,9% en 2007. Casi doblaron la inflación general, que se situó en el 4,2% en diciembre. Sin embargo, el precio del resto de productos no subió al mismo nivel. Así lo detalla un informe de Caixa Catalunya sobre la coyuntura económica, que alerta de que la percepción sobre el alza de los precios general por encima de lo real puede acabar repercutiendo en la subida de los salarios y un nuevo repunte de la inflación a medio plazo.

El encarecimiento de los productos de compra habitual ha sido sistemáticamente superior a la inflación general desde el año 2002, según Caixa Catalunya, que se basa en datos del Instituto Nacional de Estadística. Desde el verano de 2007 la subida ha sido aún más pronunciada, con un aumento de 4,7 puntos entre agosto y diciembre. El precio de la leche subió el año pasado un 31%. El pan, un 14,4%; los huevos, un 9,6%; el carburante, un 16,2%; la fruta fresca, un 7,8%; el tabaco un 7% y las hortalizas un 5,8%.

En el cálculo sobre el encarecimiento de los productos de consumo frecuente Caixa Catalunya incluye los alimentos básicos, el tabaco, la gasolina, el transporte público urbano, la prensa, los restaurantes y bares y los servicios culturales. Éstos representan el 35% del consumo.

"La elevada inflación en estos productos incide de forma negativa en la capacidad adquisitiva de las familias, debido a que la evolución contenida del resto de bienes y servicios no está compensando totalmente su fuerte encarecimiento", señala el informe.

"Los precios de la ropa, el calzado, los muebles, los vehículos y otros -que representan el otro 65% de los productos de consumo- no han subido al mismo nivel", motivo por el cual el IPC se sitúa en el 4,2%, explica el responsable de estudios de Caixa Catalunya, David Martínez. Pero el aumento de precios de los bienes básicos hace que los consumidores tengan una percepción de que existe un mayor encarecimiento de los productos que el que traslada el IPC.

Riesgo de nueva subida

Los efectos negativos pueden reforzarse debido a esta percepción de inflación más elevada a la real. Por ello, el estudio alerta del riesgo de que la subida "se traslade a otros bienes y servicios", como efecto de segunda ronda, así como a los salarios, "repercutiendo al alza sobre la evolución de la inflación en el medio plazo".