Lunes, 4 de Febrero de 2008

Pizarro da la nota con la mujer de Zapatero

María Jesús Güemes ·04/02/2008 - 20:51h

Dio su primer mitin en un barrio obrero de Madrid, ha ido visitando los mercados de España y ayer fue a una fábrica de yesos... Manuel Pizarro está pisando mucho la calle, tratando de demostrar que es Manolo a secas. Algunos aseguran que es bastante campechano, otros creen que es una táctica que emplea para acercarse a la gente.

En cualquier caso, ayer, su derroche de naturalidad generó un gran revuelo. En una entrevista para la Cadena Ser, el número dos de Mariano Rajoy aseguraba que si tuviera que comprarle algo a Zapatero sería "la voz de su señora, que canta en un coro".

Tras asegurar que al presidente del Gobierno le regalaría "sensatez", criticó que Sonsoles Espinosa no fuera al aniversario del rey por tener que irse a dar una representación de Aida. "Resulta que si falta una voz de entre las cuarenta del coro, éste no puede estar. Y, por tanto, es tan importante su voz, que se la compraría", remarcó.

Hace tan sólo unos días Pizarro iba diciendo que a su líder le adquiriría hasta "un coche usado". El elogio para Rajoy se tornó en reproche al aplicárselo a Zapatero.

Los socialistas salieron en tromba a censurar sus palabras. La secretaria de relaciones internacionales del PSOE, Elena Valenciano, se mostró muy ofendida y le respondió que "ni la voz ni el cuerpo de las mujeres pertenecen a sus maridos". A su juicio, sus palabras demuestran que representa "a la derecha más rancia y machista".

El secretario de Organización, José Blanco, aprovechó para recalcar que dicho "machismo" es un ejemplo de los motivos por los que el PP recurrió la ley de paridad.

Insultos

Pizarro también comentó en la radio que desde su entrada en política "a veces te reciben con insultos" y que él no iba a caer en la misma trampa. Pero ayer no sólo lo de Sonsoles llegó al alma de muchos. También molestó su forma de hablar de Andalucía. "A mí lo que me gusta es enseñar a pescar a la gente y no estar dándole peces toda la vida", dijo.

El comentario encendió al presidente de la Junta, Manuel Chaves, que le exigió que deje de hablar mal siempre de los andaluces y de "usar el tópico de la Andalucía subsidiada".

Si Pizarro no matizó a lo largo del día lo de Sonsoles, sí quiso hacerlo sobre las alusiones a Andalucía aclarando que lo que había dicho era porque se trata de una de las autonomías que más subsidios de desempleo recibe.
Ninguno de sus comentarios cayó en saco roto.

Ni al hablar de ETA y señalar que no conocía "ningún país que pague a los terroristas", ni al hablar de la ley de dependencia de y reconocer que puede estar bien que se saque la ley pero que no tiene sentido si "luego no se sabe quien lo paga".

Sus compañeros de filas defendían su espontaneidad, fruto de su carácter y, según alguno, también de su reciente incorporación. Además, creen que en la entrevista le insistieron mucho sobre el tema y que él terminó por decir algo que admiraba o... lo primero que se le ocurrió.