Lunes, 4 de Febrero de 2008

Reunión en la cumbre

Dos transgresores como Llorenç Barber y Enrique Morente presentan hoy la obra Vozpornoche en el CBA de Madrid

PATRICIA GODES ·04/02/2008 - 19:22h

Hay cosas perfectas. Como el toque de las campanas anunciando el paso del tiempo, las fiestas o los duelos. El cante jondo también es perfecto, como lo es la inquietud y la búsqueda del artista creador. Enrique Morente, cantaor heterodoxo granadino, y Llorenç Barber, compositor, instrumentista y musicólogo valenciano, van a unir campanas y flamenco en una insólita experiencia para el público madrileño.

Su presentación en Escena Contemporánea va a ser, según Barber, “una reunión de amigos. Son 25 años de tropezarnos en aviones y demás no-lugares repitiéndonos que hemos de hacer algo. El verano pasado los dos lo sentimos con fuerza y lo concretamos: él pidiéndome hacer algo con mi voz difónica y mis campanitas de bolsillo para su próximo disco, y yo invitándole a acompañarme en este bendito festival”. 

Las músicas de Morente y Barber comparten heterodoxia, fuerza poética y capacidad para fascinar a oyentes de diferentes orígenes y culturas. Barber, que acaba de presentarse en la Fundación Schönberg de Viena, explica cómo va a ser el concierto para cante jondo y campanas que veremos esta noche: “Yo calentaré los aires con las resonancias de mis campanas y él se pondrá de pie cuando comience a sentirse bien en mi nube de resonancias metálicas. Lo que a partir de ahí ocurra, nadie lo sabe, y los dos lo deseamos”.

El grupo Actum

En 1973, Llorenç Barber, pianista de formación académica, funda el grupo Actum inspirado en las experiencias de Fluxus y Zaj y las enseñanzas de Carmelo Bernaola. Se trataba de “un colectivo donde inventar” en un país y una sociedad “muy pobre y convencional”. Actum reunía a varios disconformes valencianos y su experimentación se basaba siempre en la interacción con el público. “Los auditores eran nuestros referentes. Siempre les invitábamos a unirse a nuestro trabajar”, recuerda Barber.

Desde entonces, ha estado en la proa de las vanguardias con distintos proyectos y formaciones, lo mismo que con sus discos, composiciones, clases y seminarios. Sus conciertos para ciudades y plazas han conseguido algo tan difícil para el explorador de la vanguardia como es llegar a un público multitudinario. “Toco siempre y en cualquier circunstancia. Eso de ser entendido no lo entiendo. Lo que de verdad importa es ser atendido y atender el obrar sónico que viene preñado de gusto y sorpresa. En mi vida es ya algo habitual dar conciertos para cientos de miles de personas. Pero nunca vienen a oírme a mí, sino a sus propias campanas”.

Enrique Morente cantaba de niño en la catedral de Granada y siendo muy joven era ya un gran conocedor del cante jondo. Sin abandonar su respeto a la tradición, ha llevado a cabo las más insólitas experiencias. “El cante siempre ha estado en evolución y no ha habido época en la que no haya evolucionado”, ha reconocido.

El compromiso social, la pasión por los poetas y el diálogo con otras músicas son características del cantaor. Khaled, Pat Metheny y los grupos de rock granadinos son algunos de sus compañeros de aventuras.

ANÁLISIS | Morente , llamando a las puertas del rock

Por Jesús Miguel Marcos

En 1996 se publicó Omega, una obra trascendental para la música española. La idea partió de Lagartija Nick, por entonces uno de los grupos punteros del rock independiente español. Enrique Morente se sumó a la aventura: pergeñar un disco de flamenco y rock con letras de Lorca y versiones de Leonard Cohen. Era una colección de canciones de extraña belleza, cuya solemnidad llegaba a provocar escalofríos. El hondo sentir del flamenco atravesado por un rock rotundo, oscuro, cuadriculado, ruidoso.

A Morente le llovieron palos, y no precisamente flamencos, de todos lados. Pero él, imbuido por el espíritu de La leyenda del tiempo de Camarón, lejos de echarse atrás continuó abriendo puertas.Una de las últimas, en Valencia hace dos años, cuando el cantaor granadino se juntó con los capitanes del rock underground neoyorquino, Sonic Youth. Admiración mutua, pocos ensayos y una sola canción, Martinete, diez minutos congelados en la mente de todos los asistentes.

Morente sigue compaginando su carrera discográfica con las más variopintas colaboraciones. Las últimas, prestando su voz en los discos de dos grupos indies como Sr. Chinarro y Los Planetas.