Lunes, 4 de Febrero de 2008

Arrecian las críticas contra el Gobierno chino por su actuación en el caos invernal

EFE ·04/02/2008 - 15:43h

EFE - Un vehículo de la armada limpia una carretera de Hangzhou, provincia de Zhejiang, el domingo 03 de febrero. Millones de personas continuaban varadas en China en la mañana de hoy, lunes 04 de febrero, cuando quedan tres días para el Año Nuevo Lunar y las autoridades chinas han advertido a la población que las condiciones climáticas del 'peor invierno en medio siglo' seguirán siendo desfavorables.

Las críticas arrecian entre el pueblo chino contra la actuación del Gobierno ante el caos generado por el peor invierno chino en medio siglo, mientras los líderes intentan crear una imagen de serenidad y eficiencia en los medios estatales.

Los ataques se propagan hasta en la web del "Diario del Pueblo", portavoz del Partido Comunista de China (PCCh, en el poder desde 1949), donde un internauta bajo el apodo "secuestrador de la verdad" explica: "Los cuadros locales estaban demasiado ocupados con el cambio de mandos como para prestarle atención a la nevada".

Se refiere este ciudadano a la elección de nuevos líderes locales que se completará en el plenario de la Asamblea Nacional Popular (legislativo) en marzo.

Desde hace tres semanas el centro y sur de China vive su invierno más gélido, con más de 60 muertos, 1,7 millones de evacuados y 105 millones de afectados por unas nevadas que han cortado carreteras, vías férreas, puertos y aeropuertos.

Millones de inmigrantes atestan las estaciones a la espera de regresar a sus provincias de origen para celebrar el Año Nuevo Lunar chino (7 de febrero), el suministro energético se ha reducido a la mitad en las zonas afectadas, las operadoras de telefonía móvil no funcionan y el impacto en la agricultura es catastrófico.

Los líderes, conscientes de que el mundo mira a China por los Juegos Olímpicos y de que el caos puede derivar en inestabilidad social, viajan a las zonas afectadas para demostrar que están a la altura de la situación y mantienen una férrea censura en los medios.

Los periodistas extranjeros que se acercan a filmar o a fotografiar las estaciones son sistemáticamente retenidos o su trabajo interrumpido por la policía, según pudo comprobar Efe.

En este sentido, muchos ciudadanos cuestionan la actuación de los 300.000 efectivos desplegados por el Ejército para "socorrer" a los afectados, ya que muchos están impidiendo a los voluntarios que se unan a ellos, por lo que los ciudadanos creen que más bien tienen órdenes de controlar a la cada vez más exasperada multitud.

En Sina.com los internautas arremeten contra la imagen distorsionada que ofrece la televisión estatal CCTV.

"En sus reportajes, parece que la gente de Guizhou (una de las provincias más pobres del país) está preparando el año nuevo, pero al ver los vídeos por internet, miles de personas hacen cola para conseguir agua, no tienen electricidad, no funcionan los semáforos".

Otro se mofa de que en su emisión del día 27, al conectar CCTV con su enviado en Huangshan, una montaña sagrada en la provincia de Anhui (este), "el periodista se puso de pronto a hacer propaganda sobre la montaña para promover el turismo en la zona".

En las provincias más afectadas, como Hunan, la situación es demencial, con colas para conseguir agua, familias ateridas bajo un techo helado o hacinadas en los hoteles, casas de masaje y karaokes que cuentan con generadores de electricidad propios, según relata la prensa independiente china.

Estos establecimientos están aprovechando el caos para cobrar hasta 2.000 yuanes por sala y noche (278 dólares, 188 euros).

Según informa hoy el diario "South China Morning Post", la muerte de una inmigrante en la estación de Cantón (sur de China), donde 3 millones de ellos permanecen bloqueados por la nieve, se debió a un falso anuncio del ministerio sobre la mejora de la situación.