Lunes, 4 de Febrero de 2008

Retirada táctica de los rebeldes chadianos de Yamena

EFE ·04/02/2008 - 10:06h

EFE - Imagen facilitada por el Ministerio de Defensa francés que recoge un momento de los preparativos para la evacuación de ciudadanos extranjeros de Chad.

Los rebeldes que llegaron el pasado sábado a Yamena, la capital de Chad, han anunciado su retirada táctica para rearmarse, según informó un portavoz de las tropas insurgentes.

"Nos hemos retirado de Yamena para volver sobre nuestros pasos", afirmó el portavoz del Comando Único Militar de las fuerzas rebeldes, Abderamane Koulamallah, en declaraciones que reproduce el sitio de internet Al Wihda, vinculado a la oposición chadiana.

Al parecer, según Al Wihda, los rebeldes que atacaban Yamena han decidido retirarse para unirse a dos columnas insurgentes que han partido desde Sudán y que traen municiones y alimentos para las tropas.

El gobierno del Chad ha acusado al de Sudán de respaldar a los rebeldes que intentan derrocar al presidente chadiano, Idriss Deby, mientras que desde Jartum, el Gobierno sudanés también responsabiliza al Chad de apoyar a grupos rebeldes que operan en territorio sudanés.

Según Koulamallah, los rebeldes llevan a cabo una retirada táctica de Yamena después de dos días de intensos combates en torno a palacio presidencial, donde está refugiado el presidente Deby, y en los alrededores de la ciudad.

Los rebeldes, de acuerdo con Al Wihda, han salido de la capital también para que la población pueda enterrar sus muertos tras los combates de los últimos días. No se ha facilitado una cifra de fallecidos durante la ofensiva rebelde.

La retirada también ha sido confirmada desde Yamena por la cadena árabe Al Yazira, uno de los pocos medios extranjeros que puede conectar con su corresponsal en la capital chadiana.

La periodista de Al Yazira Haru Mutasa dijo que se desconoce si el nuevo ataque de las tropas rebeldes será cuestión de días, semanas o meses, pero la retirada parece obedecer a razones tácticas.

El presidente chadiano, Idriss Deby, estuvo atrincherado en el palacio presidencial durante el fin de semana, resistiendo la ofensiva rebelde más fuerte desde que llegó al poder, en 1990.