Viernes, 5 de Octubre de 2007

El ‘nobel’ de la bomba gay

La revista Annals of Improbable Research premia los diez proyectos científicos más disparatados del año

MIGUEL ÁNGEL CRIADO ·05/10/2007 - 21:01h

Tres auténticos Nobel saborean vainilla de boñiga. AFP

Estas cosas se pueden hacer en serio o en broma; en el primer supuesto, tienen el doble de gracia. Un laboratorio de la Fuerza Aérea de EEUU presentó en 1994 un proyecto para fabricar una bomba gay, diseñada para fomentar la homosexualidad entre el enemigo y, con ella –presumían– disminuir su moral y su disciplina. El presupuesto ya tenía menos gracia: 7,4 millones de dólares. Se destapó en 2005 y el pasado jueves ganó el Ig Nobel de la Paz, un galardón que mezcla humor y ciencia concedido por la revista Annals of Improbable Research.

Esta publicación elige para sus nobel alternativos las 10 investigaciones más sorprendentes del año, algunas disparatadas, pero todas muy serias, basadas en estudios rigurosos. La Universidad de Harvard (EEUU) acogió la ceremonia de entrega, en la que participaron varios premiados en los otros Nobel, los de verdad. Entre los galardonados, destacó en la categoría de Química la japonesa Mayo Yamamoto, por su trabajo sobre cómo sacar extracto de vainilla de los excrementos de una vaca. Yamamoto agradeció el premio ofreciendo a los presentes una degustación de sus resultados en forma de helado.

Galardón para un trabajo español 

El ‘nobel’ alternativo en la categoría de Lingüística recayó este año en un equipo español. Los investigadores Nuria Sebastián y Josep Batista, junto al doctorando ecuatoriano Juan Toro, han visto reconocido así un trabajo que permitió demostrar que las ratas, al igual que las personas, no diferencian entre los idiomas holandés y japonés cuando se hablan al revés. Los autores comprobaron que los roedores podían distinguir entre ambos idiomas, hablados correctamente, tras 15 días de entrenamiento. Pero, como explica Toro: “Al reproducir las frases hacia atrás, [las ratas] ya no diferenciaban entre el japonés y el holandés”.

Así han comprobado que las ratas usan las mismas claves acústicas que los humanos.  Toro y los directores de su tesis doctoral no pudieron acudir a la ceremonia, pero enviaron un vídeo de aceptación del premio. “Este ‘nobel’ llama la atención del gran público sobre temas que de otra forma sería imposible”, concluye.