Domingo, 3 de Febrero de 2008

Cañizares pone a Dios como aval del documento que orienta el voto

Por contra, el arzobispo de Sevilla y el abad de Montserrat se distancian de las posiciones más ultras

Y. GONZÁLEZ ·03/02/2008 - 19:49h

Dos días después de que el Gobierno elevara su queja sobre la nota del episcopado hasta la Santa Sede, el arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, justificó que el mensaje de los obispos españoles de cara al 9-M no tiene más inspiración que el Evangelio.

"Y así lo predicamos, no para contentar a los hombres, sino a Dios, que aprueba nuestras actuaciones, aunque esto le traiga (a la Iglesia) sinsabores, insultos, descalificaciones y aunque así se vea sometida a juicios falsos e injustos que descalifican, lo siento, por sí mismos a quienes los hacen", manifestó Cañizares ante los fieles que asistían a misa en la catedral primada de Toledo.

El pasado jueves, la Conferencia Episcopal Española sorprendió con un documento en el que se invitaba a no votar a aquellos partidos que se sientan a hablar con los terroristas.

Lejos de la concordia

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se había quejado en una entrevista a la edición digital del diario 20 Minutos de que en el mensaje de los obispos no predominaran palabras como "concordia o diálogo".

El arzobispo Cañizares insistió en que la Iglesia "no tiene otra palabra que decir que la de Cristo" y "esta palabra no callará jamás a pesar de los poderes de este mundo que quisieran silenciarla o verla reducida a los espacios sacrales".

Además, aclaró que el documento de los obispos no trata de "imposiciones, sino de exhortaciones en modo alguno partidistas".

Cañizares manifestó que hay quienes pretenden enfrentar a los creyentes con los obispos, a los que "no hay día que no se les critique".
El abad de Montserrat, Josep Maria Soler, se distanció ayer de las posiciones más extremas del episcopado. Soler apostó por que la Iglesia defienda sus ideales "a través del diálogo y de la misericordia, y no de la confrontación".

"Los cristianos, respetando las conciencias de las personas y la autonomía de la comunidad política, hemos de ser servidores de la sociedad de la que formamos parte", dijo Soler. La abadía de Montserrat ejerce un liderazgo moral sobre buena parte de los católicos catalanes, sobre todo del sector nacionalista. Soler no ha mostrado nunca reparos en criticar a la Cope.
En un sentido similar se mostró Carlos Amigo, arzobispo de Sevilla. Señaló que hay que estar unidos "para buscar el bien, la paz y la concordia entre todos".

Paradójicamente, las palabras diálogo y paz también aparecieron ayer en el discurso del Papa Benedicto XVI. Tras el ángelus y, en castellano, el Papa hizo un llamamiento para que se pongan fin a los secuestros en Colombia, para que "se acabe con ese sufrimiento inhumano y se encuentren caminos de reconciliación".

El obispo de Roma insistió en que la paz y la fraternidad "son las bases sólidas para lograr el justo progreso y construir una paz estable", según informa Europa Press. El Papa también tuvo palabras para la situación que atraviesa Kenia y el conflicto bélico en Irak.

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