Viernes, 5 de Octubre de 2007

Las aves sufren el cambio climático

El aumento de temperatura provoca la expansión de especies en zonas áridas y el regreso temprano de otras

MARIA GARCIA DE LA FUENTE ·05/10/2007 - 21:50h

El aumento de la temperatura media de la Tierra en 0,6ºC durante el siglo XX ha tenido un fuerte impacto en la biodiversidad y, en concreto, en las aves, cuyo Día Mundial se celebra hoy. Los cambios de temperatura influyen en la floración de los árboles, en la proliferación de los insectos y, también, en la vida de los pájaros, que deben adaptar sus hábitos a las condiciones climatológicas para alimentarse, reproducirse y migrar.

La expansión del hábitat de algunas especies es un indicador preocupante del aumento de la temperatura global. Así, un ave africana, el camachuelo trompetero, se ha extendido por el sur de la Península como consecuencia de la desertización del territorio.

En la Estación Experimental de Zonas Áridas (CSIC), en Almería, han constatado que en los últimos 57 años, como consecuencia del aumento de la temperatura de la Península, el camachuelo trompetero ha ampliado su área de distribución. En Almería habitan 800 parejas reproductoras y la especie ha llegado a nidificar en Murcia, Alicante y en una pequeña colonia en Granada.

Esta especie, como explica la investigadora y directora de la Estación, Eulalia Moreno, es al mismo tiempo indicadora del buen estado de las zonas áridas y semiáridas. "Las zonas áridas son pobres en diversidad de especies, pero muy ricas por su valor ecológico, ya que las especies que habitan en este ecosistema son irrepetibles, como el camachuelo tromepetero", afirma Moreno.

Las aves son bioindicadores de los cambios que registra la naturaleza y su estudio permite saber qué se mueve en los ecosistemas.

 Red Fenológica

El estudio del comportamiento de la fauna y la flora (fenología) permite identificar los problemas a los que se enfrentan. La Sociedad Española de Ornitología (SEO/Bird Life) ha creado una red de recogida de datos para conocer mejor la migración, reproducción y aparición de insectos, entre otros acontecimientos que influyen en las aves.

Los primeros datos indican que los árboles caducifolios adelantan la salida de su hoja, mientras que en el otoño se retrasa su caída, por lo que expanden más de medio mes su actividad. Esta modificación en los hábitos de los árboles, como respuesta al clima, tiene su repercusión en los insectos. Así, diversos estudios indican una reproducción más temprana de los insectos en primavera. En el caso de la mariposa Blanca de la Col: entre 1952 y 2000 se ha observado un adelanto de 11 días.

Los cambios en los comportamientos de flora e insectos tienen su incidencia en las aves. En un buen número de especies estudiadas durante el siglo XX se ha adelantado el inicio de la reproducción, precisamente para sincronizarse con la explosión de insectos y así poder garantizar el alimento a sus polluelos.

Es el caso de la golondrina y el papamoscas cerrojillo. En las aves migratorias también se han registrado cambios. En 10 de las 18 especies estudiadas se ha adelantado la fecha de llegada a las zonas de invernada. Esta proliferación de insectos, alimento para las aves, ha hecho que la golondrina o el papamoscas cerrojillo adapten sus migraciones de regreso.

En el caso del papamoscas, un ave que pasa el invierno en África, su vuelta se ha adelantado porque los robledales echan antes la hoja y las orugas salen antes del huevo.

El técnico de SEO/Bird Life Blas Molina explica una dificultad de estudio: "Hay que estudiar a fondo la repercusión de la disponibilidad de alimento y el cambio climático en las aves, y para eso se necesitan muchos años de recogida de datos". Para sobrevivir, los pájaros deben empezar a adaptar sus hábitos a las condiciones climatológicas, para alimentarse, reproducirse y migrar.

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