Viernes, 5 de Octubre de 2007

Narbona defiende la nueva política del agua basada en la equidad y la sostenibilidad

EFE ·05/10/2007 - 22:52h

EFE - La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona (i) en un momento de su alocución durante el acto de apertura en Zaragoza de la Oficina de la ONU para la Década del Agua donde ha anunciado que Aragón recibirá hasta 2015 más de 340 millones de euros del Plan Nacional de Calidad de las Aguas para depuración. EFE

La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, destacó hoy la necesidad de llevar a cabo una reorientación de la política del agua a escala nacional e internacional, que debería estar basada "en la equidad, en la sostenibilidad y en la racionalidad económica".

Así lo indicó la ministra después de inaugurar oficialmente en Zaragoza la Oficina de las Naciones Unidas para la Década del Agua, la primera de estas características que se ubica en España y que apoyará diferentes proyectos e iniciativas encaminadas a reducir a la mitad el número de personas que no tienen acceso a agua potable en el mundo, unos 1.200 millones.

Cristina Narbona hizo hincapié en que para lograr reorientar esa política medioambiental se requieren "cambios culturales profundos" en la sociedad, para así dejar de entender el agua como un recurso infinito con destinos económicos, y tomarla como "un bien público" y "un bien esencial para el mantenimiento de los ecosistemas" sobre el que "tenemos que tener un mayor control público tanto en su consumo como en su calidad".

La puesta en marcha de esta oficina y la apuesta del Ministerio de Medio Ambiente para que esto sea una realidad responde a un compromiso "rotundo y nítido" del Gobierno de España con la comunidad internacional, aseguró la ministra, al tiempo que recordó que "en el mundo hay que hacer frente a inmensas desigualdades sociales y a un grave deterioro ambiental".

En este sentido, recordó que España es "uno de los países que más aportan a las agencias de las Naciones Unidas", recursos que "se han multiplicado por dos en la presente legislatura" y que están destinados precisamente a "trabajar en África con los países más pobres para frenar el proceso de desertificación y para garantizar el acceso al agua y al saneamiento".

Resaltó la importancia de esta sede para Zaragoza, ciudad que ya se ha convertido en referente internacional en materia de agua y desarrollo sostenible con motivo de la Exposición Internacional de 2008, una oportunidad "magnífica" para que se transmitan al resto del mundo "los avances institucionales, tecnológicos, de capacidad de gestión integral y de apoyo a los países más desfavorecidos".

A la inauguración de la sede, situada en la Casa Solans de la capital aragonesa, asistieron el presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias; el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch; el delegado del Gobierno, Javier Fernández; y los representantes de Naciones Unidas Maxwell Donko y Muhammad Chaudhry, entre otras autoridades.

El presidente aragonés resaltó que Zaragoza será la próxima década un punto de referencia en el mundo en los asuntos del agua, que "preocupan a más de 2.500 millones de personas que tienen dificultades" con un recurso que "ha generado debate en Aragón desde hace más de 2.000 años".

En diciembre de 2003, la Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el Decenio Internacional para la Acción "El agua, fuente de vida, 2005-2015" (Década del Agua), que promueve un mejor aprovechamiento de los recursos hídricos y una mayor cooperación entre países.

El objetivo de esta acción es la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de Naciones Unidas relacionados con el agua, que fijan 2015 como horizonte para reducir a la mitad las personas que no tienen acceso al agua potable o a unas adecuadas infraestructuras de saneamiento.