Viernes, 5 de Octubre de 2007

Polémica en Irlanda por la confesión de un ministro que consume de cocaína

En The High Society de Justine Delaney-Wilson un ministro no identificado del Gobierno confiesa que consume regularmente estupefacientes y que no es el único 

PÚBLICO / EFE ·05/10/2007 - 22:25h

EFE - 'The High Society', de Justine Delaney-Wilson analiza los hábitos de consumo de droga y genera polémica al incluir la confesión de un ministro del gobierno irlandés. EFE

La política irlandesa  ha sido sacudida por la confesión de uno de los ministros del Gobierno de que es consumidr habitual de cocaína.

Lo ha hecho en el libro The High Society (La alta sociedad), de la escritora Justine Delaney-Wilson. Y no se queda ahí, sino que asegura que no es el único político del Parlamento irlandés, el Dáil, que esnifa cocaína en los lavabos de la Cámara Baja.

"Desde luego que tomo drogas, sólo cocaína, con bastante regularidad", revela el mistro anónimo. "Por supuesto que no soy el único aquí en el Dáil que lo hace. La hipocresía que rodea este asunto me sorprende".

El texto continúa: "todos sabemos lo extendido que está en bares, oficinas y ahí (señala al Parlamento). Pero pretendemos que nos horrorizamos cuando leemos las cifras en los periódicos o cuando oímos que el abuso entre profesionales es rampante".

La autora se niega a revelar el nombre de su fuente y se ha mostrado sorprendida por la repercusión en el país de esas declaraciones, que apenas ocupan un párrafo en su obra.

La oposición no ha tardado en exigir al primer ministro, Bertie Ahern, que interrogue a todos los miembros de su gabinete para hallar al consumidor de cocaína. Los medios de comunicación hanllegado a pedir que se encarcele a la escritora si no da a conocer la identidad su fuente.

No tan escandaloso

Sin embargo, Delaney-Wilson insiste en que tiene la responsabilidad moral de proteger a su confidente, al que dio "su palabra de honor" de que mantendría su identidad en secreto, según ha declarado a la prensa.

En su opinión, es más escandaloso saber que entre también son consumidores habituales un neurocirujano, controladores aéreos, abogados y hasta una monja, todos ellos personajes que también figuran en su libro.

"Todo este asunto dice mucho de un país que está más preocupado por que un político tome drogas que por que lo hagan personas que tienen vidas en sus manos, como médicos o controladores aéreos", afirmó Delaney-Wilson al rotativo The Guardian.

"Al mismo tiempo que Irlanda vincula el crimen y la drogodependencia a la clase trabajadora tolera la criminalidad de la clase media. En realidad, es el consumo de cocaína de la clase media el que propicia la delincuencia", opinó la escritora.