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Viernes, 24 de Agosto de 2012

Merkel quiere que Grecia permanezca en la zona euro, pero no le da más tiempo para aplicar los ajustes

"No queremos más ayuda, sino tiempo para respirar, y salir de la crisis por nuestros propios medios", dice el primer ministro heleno, Antoni Samaras, después de reunirse con la canciller alemana.

E.P. / REUTERS ·24/08/2012 - 14:30h

REUTERS - La canciller Angela Merkel con el primer ministro griego Antoni Samaras

La canciller alemana Angela Merkel volvió a asegurar el viernes al primer ministro de Grecia que desea que su país siga en la eurozona, pero no dio señales de ceder a la petición de Atenas de más tiempo para cumplir con las duros ajustes impuestos para su rescate financiero. Merkel mantuvo el viernes su discurso respecto a esperar el informe de la troika (que forman la Comisión Europea, el BCE y el FMI) sobre los progresos de Atenas en la aplicación de los ajustes pactados, aunque sí señaló que tanto ella como el presidente de Francia, François Hollande, no tienen dudas de que quieren que Grecia permanezca en la eurozona.

"Grecia es parte de la eurozona y yo quiero que Grecia siga siendo parte de la eurozona", dijo Merkel. "Nosotros esperamos de Grecia que cumpla las promesas que hicieron y que las palabras se conviertan en hechos (...) También, Grecia puede esperar de Alemania que no tenga prejuicios, sino fundamentos", aseguró Merkel.Lo máximo que consiguió Samaras de la canciller alemana fue una promesa de que "no haremos juicios prematuros sino que esperaremos pruebas fiables", en referencia al informe de la troika que forman los prestamistas internacionales de Grecia y que se conocerá en otoño.

Samaras asegura que habrá noticias "en breve" sobre el nuevo ajuste de 11.700 millones en Grecia

Por su parte, el primer ministro griego, Antonis Samaras, que dejó claro que estaba pidiendo a Alemania y Francia más "aire" para implementar las reformas en lugar de solicitar más dinero, prometió obtener resultados y reducir "el déficit fiscal y el déficit de confianza" de Grecia. "No estamos pidiendo más dinero. Estamos pidiendo unas bocanadas de aire", dijo Samaras en una rueda de prensa conjunta con Merkel. "Queremos caminar sobre nuestras propias piernas y salir de la crisis por nuestros propios medios", afirmó el líder conservador griego. "No se espera que las soluciones lleguen en el primer paso, pero creemos que hemos tenido un buen arranque y que caminaremos con pasos firmes", añadió.

En este sentido, el primer ministro griego defendió que "Grecia va a cumplir sus obligaciones", por lo que expresó su confianza en que el informe de la Troika hablará de que "en breve" se recogerán los resultados de la acción del nuevo Gobierno de coalición, que tiene que llegar a un acuerdo sobre un nuevo paquete de ajustes para los próximos años por valor de 11.700 millones de euros.

Samaras posiblemente encuentre una respuesta similar del presidente francés, François Hollande, cuando ambos se reúnan el sábado en París. Hollande y Merkel coordinaron sus posiciones sobre Grecia en una cena el jueves en Berlín. Tratando de emular la sociedad bautizada Merkozy con el antecesor de Hollande, Nicolas Sarkozy, la conservadora Merkel y el presidente socialista francés mostraron un frente unido, insistiendo en que Grecia debe cumplir con sus metas antes de cualquier nueva discusión sobre las condiciones.

Reacción en cadena

Antes de su reunión con Merkel se difundió una entrevista de Samaras en Le Monde, en la que advierte de que la salida de Grecia de la eurozona "provocaría un efecto dominó", por la reacción de los mercados financieros "que anticiparían la salida de otros países europeos. "Ninguna sociedad podría abordar este choque. Ninguna sociedad democrática podría sobrevivir" a la salida de Grecia del euro, ha insistido el primer ministro griego.

En la entrevista, el dirigente griego señala que su objetivo es  "reconstruir el capital de credibilidad de nuestro país, poner en marcha el programa, respetar nuestros compromisos, cumplir nuestros objetivos y sacar a Grecia de la crisis". Pero para poder llegar, hace falta disipar todas las incertidumbres sobre el futuro de Grecia en la eurozona", ha añadido.

Precisamente, un portavoz del Ministerio de Finanzas alemñan ha admitido la existencia de un grupo de trabajo que estudia las repercusiones que tendría la salida de Grecia de la zona euro. "Los ciudadanos esperan del Gobierno que esté preparado para todos los escenarios relacionados con la crisis por improbables que estos sean", ha asegurado.