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Jueves, 23 de Agosto de 2012

Stallone saca a los héroes de acción del geriátrico (otra vez)

‘Los mercenarios 2' amplía el reparto de la primera con nombres como Chuck Norris y Jean-Claude Van Damme

M.J. ARIAS ·23/08/2012 - 21:14h
Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger y Bruce Willis se unen de nuevo

Dos años después de romper la taquilla con una recaudación mundial que superó los 270 millones de dólares, la franquicia ideada por Sylvester Stallone regresa a las pantallas con un estilo muy marcado del que no se despega en ningún momento. Los mercenarios 2 puede ser definida de muchas formas -alguno incluso dirá que es cine de baja calidad-, pero si hay algo que es Los Mercenarios es honrada. Honrada porque no pretende ser otra cosa que lo que es, una película de acción en la que lo de menos es el guión o la capacidad dramática de sus protagonistas.

A Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis y compañía solo se les pide que haya pelea, cosas que exploten, chistes malos y que ganen los buenos. Su misión no es hacer saltar las lágrimas o construir personajes de muchas capas. Lo suyo es hacer que el público disfrute de una buena película de acción como las de antes. Como esas que se veían en los ochenta donde un héroe de carne y hueso, sin la ayuda de los efectos especiales, era capaz de derrotar a todo un ejército solo con unas pocas armas y su fuerza bruta.

De esto sabe mucho Sylvester Stallone. El protagonista de sagas míticas como Rocky y Rambo es el ideólogo de una franquicia de lo más rentable que ya ha anunciado una tercera entrega y que sigue reclutando héroes. Se habla (cierto o no) de gente como Harrison Ford, Clint Eastwood, Wesley Snipes o Nicolas Cage como posibles candidatos a engrosar la lista de mercenarios al servicio del entretenimiento sin ínfulas. Eso será en un futuro, o quizá no. La que se estrena hoy recluta a Liam Hemsworth, Chuck Norris, Scott Adkins, Yu Nan y Jean Claude Van Damme. El belga y los reincidentes Jason Statham y Dolph Lundgren fueron los encargados de promocionar Los mercenarios 2 en Madrid.
 
La charla con ellos no tuvo desperdicio. Porque igual que quien vaya a ver esta segunda entrega al cine no puede pretender ver más que una película de acción pura y dura, sus protagonistas son conscientes de a qué se dedican. Y eso, lo de pelear y disparar, saben hacerlo muy bien. Por eso están considerados como los grandes héroes del cine de acción. La gran atracción de la visita fue Jean Claude Van Damme, quien, ausente en la primera entrega, en esta interpreta al villano. 'Los mercenarios 2' es una película honrada, sin ínfulas
"Me gusta ser el malo. Le pregunté a Stallone qué clase de villano quería que hiciese. Es un villano enamorado del dinero. Tiene un código de honor. Si uno me traiciona, le mato", explicaba en Madrid el actor belga sobre Vilian, su personaje en Los Mercenarios 2. Él no participó en la primera y está encantado con haber entrado a formar parte del club como fan de Stallone que es. "Stallone ha hecho la maravilla de juntar a todos. De joven yo era fan de todas sus películas, cuando tenías que trabajar tu físico porque no había efectos especiales".

Van Damme se lo toma todo medio a broma medio en serio. Es como si él mismo fuese un personaje. Asegura, convencido de ello, que después de haber rodado JCVD es mucho mejor actor y que por eso ahora elige los papeles con más cuidado. "Tengo que comprender al personaje y este tiene que tener un significado". Esas son sus dos premisas.

Dicen los mercenarios que durante el rodaje hubo muy buen ambiente. Eso se nota en la pantalla, pero también se dejó ver en las entrevistas que concedieron en Madrid. El británico Jason Statham, uno de los héroes de acción más jóvenes que ha participado, interpreta a Lee Christmas, la mano derecha de Barney Ross (Stallone). Él es quien ha contado a qué dedicaban el tiempo muerto entre toma y toma. "Jugando al ajedrez", responde. Ya en serio dice que mataban el tiempo "comparando nuestras lesiones. Contando historias, cosas que han pasado... Especialmente Stallone tiene un montón de experiencias e historias maravillosas a lo largo de su carrera. Pero no te las voy a contar". Lástima.

La imagen de esta cuadrilla de tipos duros echando pulsos o comparando quién tiene el bíceps más grande era divertida, pero no hubo nada de eso. Statham asegura que a estas alturas de sus carreras todos han demostrado lo que tenían que demostrar y "cada uno es el mejor en su terreno". Aunque él no sabría decir cuál es su especialidad. Eso sí, deja bien claro y sin ningún tipo de complejos que nunca ha pisado una escuela de interpretación y que no piensa hacerlo. "Llevo ya demasiados años como para intentar cambiar. Es un consejo que me dio Guy Ritchie hace mucho tiempo. No vayas a una escuela de interpretación, intentan que todo el mundo haga lo mismo. Seguí el consejo del hombre que medio una carrera". Tampoco le ha ido tan mal. En lo suyo es de los buenos.



Uno de los puntos fuerte de Los mercenarios -tanto en la primera entrega como en la segunda- es su conexión con la realidad. Los personajes se lanzan pullas una tras otra con base en la vida de los actores que los interpretan. Tiene mucho de "paródico", como reconocía en Madrid Dolph Lundgren. Con él que se meten por haber sido alumno del MIT. Pero quienes mejor representan esta capacidad de parodiarse a sí mismos y reírse de todo son los tres platos fuertes de la película.

Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger y Bruce Willis son viejos conocidos, pero nunca habían coincidido en pantalla hasta Los mercenarios. En la primera los papeles de los dos últimos no eran más que un cameo. Pero esta vez cobran más protagonismo en la trama, que no es otra que la de un grupo de mercenarios unidos para parar a un malo malísimo al que le mueve el dinero. Eso sí, en esta aventura hay algo de personal. Vilian ha matado a uno de los suyos y tiene que pagar por ello.

La pregunta que surge tras ver esos primeros planos es si estos tres aguantarán muchos más asaltos. La tercera de Los mercenarios está ya anunciada y como dice Statham el trío que componen Willis, Stallone y Schwarzenegger mejora con los años "como el buen vino". De eso también se ríen en pantalla.