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Martes, 21 de Agosto de 2012

Un homenaje a los héroes de Wembley descafeinado

El Barça pierde ante la Sampdoria en un Trofeo Gamper que jugó sin titulares y que sirvió para recordar el mítico equipo de 1992

AGENCIAS ·21/08/2012 - 11:07h

EFE - Los jugadores del F.C. Barcelona, durante la presentación de la plantilla blaugrana para la temporada 2012/13, antes del encuentro correspondiente al Trofeo Joan Gamper. -

Los protagonistas de la consecución de la primera Copa de Europa del Barça, lograda hace veinte años en el mítico estadio de Wembley, fueron los que recibieron los focos de atención en los prolegómenos del Trofeo Joan Gamper, que enfrentó al conjunto azulgrana contra la Sampdoria, el mismo rival de aquella final.

Con las ausencias destacadas del técnico Johan Cruyff y de Pep Guardiola, una amplia representación de aquel grupo que hizo historia ha saltado sobre el terreno de juego para recibir un sonoro aplauso de la grada del Camp Nou.

Antes, el videomarcador había animado al público con las mejores imágenes de la final, incluido el eterno gol decisivo del holandés Ronal Koeman en la prórroga. Jugadores como el mismo Koeman, el búlgaro Hristo Stoichkov, Chapi Ferrer, Eusebio Sacristán, José Mari Bakero, Miquel Àngel Nadal, Zubizarreta, Cristóbal, Serna, Amor, Goikoetxea, Juan Carlos o Carlos Busquets y miembros del equipo técnico como Charly Rexach o Tony Bruins Slot, entre otros, han sido algunos de los protagonistas presentes en el césped.

Ni Cruyff ni Guardiola estuvieron en el homenaje a los héroes de Wembley

Posteriormente, con toda la plantilla al completo, incluso el flamante nuevo fichaje Alex Song, el Barcelona presentó ante su afición. El técnico Tito Vilanova recordó el legado de Guardiola y aseguró que la lucha del francés Éric Abidal para superar su trasplante de hígado es "la fuerza" del equipo azulgrana. "Gracias y desearle mucha suerte tanto a Guardiola como a (Seydou) Keita, por los cuatro años fantásticos que nos han dado con el primer equipo. Suerte, chicos, os lo merecéis", afirmó Vilanova, entre una sonora ovación de la grada.

Ataviado con tejanos oscuros, zapatillas deportivas y ese polo negro que se está convirtiendo en una seña de identidad habitual del nuevo técnico, Vilanova ha admitido que como "catalán y culé es un privilegio ser entrenador del Barça", por lo que trabajará para que la afición pueda "seguir contenta del mejor equipo del mundo".

En una fiesta sobria, amenizada en las horas previas por actuaciones musicales y espectáculos, los jugadores de la actual plantilla azulgrana fueron saltando al césped. Los primeros en hacerlo fueron los dos fichajes de esta temporada, Jordi Alba y Alex Song, recibidos a ritmo de fanfarria, batucada y una generosa ovación de la afición. Les siguieron los jóvenes canteranos Tello, Sergi Roberto, un Muniesa en muletas por su grave lesión, y Cuenca, aplaudidos calurosamente, aunque nada comparado con la entrada de Abidal, que hizo explotar a los culés y demostró ser parte ya del Olimpo culé.

Paulatinamente, surgieron desde el túnel de vestuarios Adriano, Afellay, Montoya, Pedro (también muy aplaudido), Busquets, Bartra, Mascherano, Pinto, Dos Santos, Thiago y Alexis. Pero fueron el reaparecido Villa, así como Cesc, Piqué y Alves los que hicieron aumentar los decibelios de la noche barcelonesa. Y por fin, la fiesta estalló con la entrada de Messi, líder en el campo y en el cariño de la afición, que coreó su nombre, y los capitanes Iniesta, Valdés, Xavi y Puyol.

Puyol: "Este equipo quiere seguir haciendo historia"

Precisamente, el primer capitán azulgrana, Carles Puyol, tras dar la bienvenida a los nuevos fichajes, aseguró que el equipo "quiere seguir haciendo historia", algo que logrará con la ayuda de la afición. "Ojalá disfrutéis con nosotros y, sobre todo, nos podamos encontrar de nuevo a final de temporada para celebrar algún titulo", ha concluido.

Un partido sin historia

En cuanto al partido, poca historia. La Sampdoria italiana se llevó el trofeo gracias a un gol en el primer minuto del encuentro de Roberto Soriano (0-1) ante un Barcelona todavía resacoso de su estreno liguero ante la Real Sociedad, que contó con siete futbolistas del primer equipo, niguno de los actuales titulares, y ocho procedentes de la cantera azulgrana. Cuando algunos de los más de 55.000 espectadores que presenciaron el encuentro todavía no se había sentado, la Sampdoria puso el 0-1 gracias a una gran jugada por banda izquierda de Teodoro Obiang, que puso un centro para que Roberto Soriano, de cabeza, hiciese el primer y único tanto del partido.

Los de Tito Vilanova se volcaron entonces en ataque, David Villa por banda izquierda, el holandés Ibrahim Afellay como falso nueve y Gerard Deulofeu por la derecha, con Sergi Roberto comandando al conjunto azulgrana. El meta visitante Sergio Romero se dejó ver por primera vez para sacar un disparo de Jonathan Dos Santos a la media hora. No sería la última intervención de la primera parte para el guardameta titular de la selección argentina. Antes del descanso frenó en dos ocasiones a Deulofeu. En la reanudación, el técnico culé dio entrada a Sergi Gómez, Roman, Grimaldo, Oier, Patrick, Dongou, Ilie o Lobato para lucirse ante la afición. Sin embargo, fue Gerard Deulofeu el que volvió a destacar entre los locales; el extremo dispuso de las mejores ocasiones, aunque no llegó a acertar. El encuentro se fue adormilando para concluir con victoria por la mínima para los italianos.