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Sábado, 18 de Agosto de 2012

Sin dinero no hay libertad para derrotar a Mourinho

No hay grandes fichajes en la nueva Liga BBVA: los clubes han profesionalizado su gestión y este verano, a diferencia de otros, no han gastado lo que no tienen

ALFREDO VARONA ·18/08/2012 - 09:06h

Mourinho junto a su equipo técnico.

Habrá partidos casi de madrugada, y ya no hay discursos vehementes ni multimillonarios. Sin dinero se pierde libertad para vivir y para fichar. Los clubes españoles, que han tenido que aprender a vivir con menos, son la prueba. La riqueza es parte de un pasado que sí existió. Vuelve el fútbol como una metáfora de la sociedad actual. Vuelve la Liga BBVA que, definitivamente, apuesta por el futbolista de clase media para contestar a Madrid o Barcelona, a Cristiano o a Messi, a esas dos superproducciones. Al fondo queda un verano, que perdió a una parte de su corazón.

Los clubes españoles no han tenido dinero para comprar a futbolistas nuestros, jóvenes y reputados. Algunos a buen precio, como Cazorla, que el año pasado costó 22 millones al Málaga y este se ha ido al Arsenal por 16. Pero al Valencia se lo ofrecieron y no tenía ese dinero. Domínguez, de 23 años, marchó al Borussia Monchenglabach, por voluntad del Atlético, que hizo caja con él (ocho millones) y lo sustituyó con Cata Díaz, que valió uno. Tiene 34 años y la diferencia entre Cata y Domínguez está en el futuro, pero da igual. En el fútbol español se ha aprendido a vivir al día. No es tiempo para la lírica. La gestión económica se ha profesionalizado y no se puede gastar lo que no se ingresa. Los otros dos fichajes del Atlético, por cierto, fueron gratis: Emre y Cebolla.

El éxodo de los jóvenes

El Atlético, en realidad, es el reflejo de un país que procura la emigración no sólo entre los ciudadanos (5.000 han encontrado trabajo en Alemania en el último año). También entre los mejores futbolistas como Borja Valero que, si se hubiese quedado en España, jugaría en Segunda con el Villarreal. El único que puso el dinero para impedirlo fue un club italiano: la Fiorentina. Michu es otro caso. El gol está caro en España y él hizo 15 con el Rayo Vallecano en Primera, pero ha debido emigrar para mejorar sueldo y derechos. Jugará en el Swansea inglés por 2,5 millones de euros, y lo ha hecho feliz después de vivir el concurso de acreedores con el Rayo. Son golpes duros quedarse sin gente así, porque cualquiera de estos futbolistas puede representar a España en el Mundial de Brasil 2014. Pero ya no es tiempo para el romanticismo y hasta los únicos clubes rentables, como Real Madrid o Barcelona, se han mostrado muy comedidos. Ninguno de ellos ha opositado por el fichaje de Llorente desde que anunció que dejaba el Athletic. Tampoco se han planteado pagar la cláusula de 40 millones de rescisión de Javi Martínez. De hecho, el Barça, que necesitaba un jugador así, se conformará con Song, el camerunés del Arsenal. Vale una cuarta parte de dinero.

¿Madrid-Barça? Otra historia

Todavía puede haber más equipos que se declaren en concurso de acreedores. Hay sueldos que tal vez corran peligro en el fútbol. Pero no será el de Mourinho en el Madrid. Ni el de Messi en el Barça por poner dos ejemplos. Se trata en ambos casos de empresas muy rentables con suficientes derechos audiovisuales, de marketing o de explotación del estadio. En realidad, eso es otra historia. El año pasado el Barça tuvo un beneficio neto de 49 millones de euros mientras que el del Madrid fue de 32. Y eso que dejaron de ingresar 65 millones al no ganar la Champions. Pero, eso sí, por llegar a semifinales, se lllevaron 35. La realidad, sí, es que este verano han fichado poco, pero ¿acaso lo necesitan? Si realmente Mourinho precisase más jugadores ¿no hubiese presionado más? ¿Vilanova? Él está encantado con la recuperación de Villa. Dice que es su fichaje. "El año pasado le echamos mucho en falta".

¿Cómo se ha podido vivir así?

La nueva vida del fútbol español, en cualquier caso, no se parece a la de la Bundesliga alemana. Allí todos los clubes están saneados y este verano se ha batido el récord de fichajes: 250 millones de euros. En España no se superarán los 100 cuando el Madrid pague los 40 que le pide el Tottenham por Modric. Incluso, es la primer verano en muchos años en los que no se produce una operación despampanante en el fútbol español. Las habido en casi todos los países: el Chelsea, campeón de Europa, ha invertido 70 millones; el Manchester United acaba de fichar a Van Persie por 24 millones y en Francia el París Saint Germain ha gastado 117 millones. La realidad puede ser más severa o más sensata, según se mire. En Turquía, Rusia y hasta Méjico se ha gastado más dinero en fichajes que en España, porque allí no pasa lo que en España. El 1 de enero de 2012 nuestros clubes presentaban una deuda de 752 millones de euros sólo con la Agencia Tributaria. ¿Cómo se ha podido vivir así durante tanto tiempo? El verano pasado el Atlético, con una deuda de 252, fichó a Falcao por 40.¿Era lógico?

Y, sin embargo, jefes de Europa

La pregunta traspasó fronteras. La UEFA confirmó que más del 90% de los clubes europeos en situación de quiebra son españoles. La contradicción es que la temporada pasada cinco semifinalistas (Real Madrid, Barcelona, Valencia, Atlético y Athletic) de las dos grandes competiciones europeas (Champions y Europa Leagüe) fueron españoles. Uli Hoeness, el presidente del Bayern Münich, lo reprochó: "Dejamos cientos de millones a España para que salga de la crisis y luego los clubes no pagan la deuda". La única solución ha sido la de profesionalizar la gestión económica. Máxime al ver lo que ha pasado en Escocia, donde un club mítico, el Glasgow Rangers, ha desaparecido. No veía solución y empezará de cero, en Tercera división, como Rangers CF. Debía 26 millones de euros a Hacienda.

¿Vender el Málaga por "un trillón"?

¿Dónde están los ingresos? El jeque qatarí Al Thani, que el año pasado hizo una inversión descomunal en el Málaga, ya no lo ve claro: ya no es el hombre que duplicó el presupuesto del club, de 75 a 150 millones de euros. Se ha pasado el verano escribiendo tweets en los que cuestionaba el reparto televisivo mientras el dinero no entraba y los futbolistas no cobraban. Avisó que vendería el club "por un trillón", pero la realidad es que ha traspasado a algunos de sus mejores futbolistas (Rondón, Cazorla o Mathijsen) a un precio muy bajo. La única ventaja es que Pellegrini, en la previa de la Champions, tuvo que convocar a cuatro futbolistas de la cantera. Si la crisis realmente beneficia a los jóvenes ¿no sería, a la larga, una magnífica noticia? Pero no será fácil. Ni siquiera en el Málaga que está pidiendo auxilio por medio mundo. Sólo le falta preguntar: "¿quién quiere jugar con nosotros?"

Un equipo con el traspaso de Jordi Alba

Pese a todo, ha habido fichajes, no hay que engañarse. Hay equipos como el Valencia (tercero el año pasado a 39 puntos del Madrid y a 30 del Barça) que ha hecho un equipo casi nuevo. Pero, si se analiza, fríamente, se ve que entre todos sus fichajes (Viera, Gago, Joao Pereira, Valdes...) no ha invertido ni los 14 millones de euros que le pagó el Barça por Jordi Alba. Son, en realidad, fichajes de clase media que radiografían lo que ha sido el mercado este verano. Guardado, por ejemplo, vino a coste cero y Valdez, el hombre que marcó los dos goles del Hércules que derrotaron al Barça en el Camp Nou, viene cedido desde Rusia. Aun así no hay que desconfiar de esta gente ni del nuevo Depor que ha hecho Lendoiro; ni del Cicinho que ha traido el Sevilla para reencarnar a Dani Alvés; ni de la edad de Aduriz en el nuevo Athletic de Bielsa, ni de los goles de Carlos Vela en la Real.... Hay, en definitiva, talento de sobra. Quizá más que dinero.

Un elemento de compensación social

La época es muy difícil, pero un analista como Jorge Valdano siempre dice que "el fútbol es un elemento de compensación social gigantesco". Máxime en una sociedad española como la actual, que necesita una tregua y de algo que le pueda ayudar a mejorar la autoestima. ¿Por qué una de esas cosas no va a seguir siendo el fútbol? Los goles seguirán existiendo y no hay que olvidar que el 54% de los españoles se declara aficionado a este deporte. Otra cosa es que entre todos lo hagan rentable. Pero esa ya es una historia distinta.