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Miércoles, 15 de Agosto de 2012

La ONU acusa al régimen de Asad y a los rebeldes de crímenes de guerra

Un informe de Naciones Unidas hace especial hincapié en los abusos cometidos por las tropas y milicias a cargo del Gobierno sirio

PÚBLICO.ES / AGENCIAS ·15/08/2012 - 15:58h

EFE - Resultado de la explosión registrada cerca del hotel de los observadores de la ONU en Damasco. -

Las fuerzas del Gobierno sirio y los rebeldes opositores que combaten contra el régimen han cometido crímenes de guerra en el marco de los enfrentamientos que libran desde hace más de un año, según ha denunciado la ONU en un informe elaborado por una comisión de expertos.

La comisión independiente, encabezada por Paulo Sergio Pinheiro, alerta de que las tropas gubernamentales y la milicia aliada Shabiha han incurrido en crímenes de guerra y contra la humanidad. Además, el informe de 102 páginas de la comisión, encabezada por Paulo Sergio Pinheiro, acusa a las fuerzas leales al Asad de "graves violaciones de la ley internacional sobre Derechos Humanos y de la ley humanitaria internacional, incluyendo asesinatos, torturas, detenciones arbitrarias", así como de "detención, violencia sexual, ataques indiscriminados, pillaje y destrucción de propiedades".

Estas violaciones, según esta pesquisa, se cometieron en el marco de una política de Estado "con implicación de los más altos niveles de las fuerzas armadas y de seguridad, y del Gobierno" de Damasco. También las fuerzas rebeldes son acusadas en el documento de "crímenes de guerra, incluidos asesinato, ejecuciones extrajudiciales y tortura", si bien el texto remarca que en este caso su "gravedad, frecuencia y escala" no alcanza los niveles de las tropas y milicias a cargo de Al Asad.

"Pruebas consistentes"

La comisión asegura haber recibido "pruebas consistentes de que miembros de alto y medio nivel de las fuerzas del Gobierno estuvieron implicados directamente en actos ilegales". Se citan en este sentido los testimonios de desertores que aseguraron que los mandos ordenaban a sus hombres disparar contra civiles, y maltratar y torturar a los detenidos. "Las órdenes se aplican a menudo a punta de pistola, y quien duda a la hora de obedecer se arriesga ser detenido o ejecutado de manera sumaria", indica el informe.

"Miembros de alto nivel de las fuerzas del Gobierno están implicados en actos ilegales"

Por otro lado, el informe auspiciado por Naciones Unidas, que será presentado el 17 de septiembre ante el Consejo de Derechos Humanos, responsabiliza al Gobierno sirio y a la Shabiha de la matanza del mes de mayo en Hula, una de las mayores cometidas desde el arranque de las revueltas y donde fueron asesinados un centenar de personas, la mitad de ellos mujeres y niños.

Sobre la situación del conflicto armado, la comisión destaca que desde el mes de febrero la situación se ha deteriorado de manera significativa con nuevos focos de enfrentamientos, tácticas más agresivas y mayores medios militares en ambas partes. La comisión vuelve a lamentar la falta de acceso a territorio sirio, admitiendo que socava su capacidad para llevar a cabo el mandato encargado por la ONU y sigue basando su trabajo en entrevistas telefónicas con personas que están en distintos puntos de Siria, así como con refugiados y familiares de víctimas.

Deterioro de la situación humanitaria

El informe llama la atención sobre el deterioro de la situación socioeconómica y humanitaria y avisa sobre el impacto de "un conflicto armado no internacional" -término legal para definir una situación de guerra civil-. Asimismo, denuncia que "la población civil de todas las comunidades soporta el peso, con miles de personas que han perdido la vida". "La creciente militarización del conflicto es desastrosa para el pueblo sirio y podría provocar consecuencias trágicas para la región entera", añade la comisión, que vuelve a hacer un llamamiento a la comunidad internacional para que muestre unidad de acción en la búsqueda de una salida negociada y política al conflicto.

"La creciente militarización del conflicto es desastrosa para el pueblo sirio"

La comisión recomienda, por último, que las conclusiones del informe sean transmitidas al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para su toma de consideración por el Consejo de Seguridad, lo que "permitiría actuar de manera apropiada, a la vista de la gravedad de las violaciones, abusos y crímenes perpetrados por fuerzas del Gobierno y la (milicia) Shabiha, y por los grupos antigubernamentales".

El objetivo de los expertos es llevar ante la Justicia a quienes han cometido crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad desde que comenzó el conflicto sirio en marzo de 2011. Para ello, ha elaborado una lista confidencial con nombres de individuos y unidades militares, que será entregada a la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay. "Ya sean miembros de las fuerzas del Gobierno y de los grupos antigubernamentales quienes cometieron de manera intencionada los crímenes identificados en este informe, son responsables. También lo son quienes ordenaron, planificaron, instigaron, incitaron, ayudaron o permitieron la comisión de estos crímenes", afirma el informe.

Enfrentamientos en Damasco

En tanto, los combates entre las tropas gubernamentales y los rebeldes han llegado hoy a las calles de la capital, cerca de la sede del Gobierno y de la embajada de Irán, uno de los principales aliados del régimen sirio, en el barrio de Mazzeh. Los opositores armados han atacado los dos edificios con lanzagranadas RPG, mientras que los efectivos de la legación intervinieron para defender la sede.

El ELS ha asumido la autoría de un atentado junto al hotel de los observadores de la ONU

La jornada amanecía con un atentado, que ha dejado cinco heridos, junto al hotel en el que se alojan los observadores de la ONU. El Ejército Libre Sirio (ELS) ha asumido la autoría de la explosión y ha precisado que el ataque iba dirigido contra "un grupo de oficiales fieles al régimen sirio" y ha negado que su objetivo fuera el personal de Naciones Unidas.

Por otro lado, varias decenas de personas han muerto en la localidad septentrional de Azaz por los bombardeos aéreos efectuados por el régimen, que afectaron también a once libaneses secuestrados allí supuestamente por los rebeldes sirios. El activista de Azaz en la provincia de Alepo, Hazem al Azizi, dijo a Efe por teléfono que los muertos ascienden a 40, mientras que los opositores Observatorio Sirio de Derechos Humanos y Comités de Coordinación Local informaron de 20 y 30 fallecidos, respectivamente, aunque no descartaron que la cifra aumente.

En los últimos meses, la capital siria ha sido escenario de explosiones de las que el régimen responsabiliza a grupos terroristas, como denomina a los insurgentes, con los que también se ha enfrentado en algunos barrios. El pasado 18 de julio, los rebeldes asestaron el mayor golpe desde marzo de 2011 contra el régimen sirio con el atentado contra la sede de la Seguridad Nacional en Damasco, que costó la vida al ministro y viceministro de Defensa, los generales Daud Abdelá Rayiha y Asef Shaukat, respectivamente, además de a un asistente presidencial.