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Miércoles, 8 de Agosto de 2012

Triste adiós por un segundo

BALONMANO. España pierde sobre la bocina contra Francia (23-22) y se queda fuera de la pelea por las medallas. Los de Rivera llegaron a tener cinco goles de ventaja en la primera parte. Accambray, con siete tantos, se convirtió en el verdugo galo

JORGE YUSTA ·08/08/2012 - 17:09h

REUTERS - El francés Accambray celebra uno de sus goles ante España.

Un segundo puede cambiar todo en el deporte. Y a la selección española de balonmano masculino le supuso la separación entre forzar la prórroga y la amarga derrota. Los hombres de Valero Rivera se han visto fuera de la lucha por las medallas por un solo gol (23-22) y en la última jugada del partido. Francia terminó siendo mucha Francia. Y encontró en William Accambray a su verdugo perfecto.

Tras una primera parte en la que España salió enchufadísima y que controló a placer. Una sequía inasumible de diez minutos propició en la segunda parte la reacción gala, que llegó a voltear el marcador para ponerse por delante. España volvió a recuperar la intensidad ofensiva que había perdido y llevó el marcador a la igualdad máxima a falta de dos minutos para el final.  

La última posesión iba a ser para Francia. El tiempo se paró. Lanzó con todas sus fuerzas Karabatic, hizo una parada majestuosa Sterbik pero el balón le llegó directamente a la mano a Accambray que se preparó, lanzó y hundió la pelota al fondo de las mallas. No había tiempo para más. Los jugadores españoles se tendieron sobre el parqué incrédulos. Se volvían a escapar las semifinales. 

Y eso que el inicio del partido hacía indicar que las estadísticas de España contra Francia con Valero Rivera al frente se iban a mantener. Aferrados a una gran defensa y un Arpad Sterbik en estado de gracia, los españoles se situaron con una cómoda ventaja de cinco goles (7-2) tras el primer cuarto de hora.

Mientras, Sterbik a lo suyo. Incontestable. Detuvo ocho de los primeros nueve disparos de los galos. Tan solo pudieron anotar de penalti los de Claude Onesta. Pero Francia no se desesperó a pesar de la lección española. Redujo las distancias a dos goles, que se mantuvieron hasta el descanso. Al término de los primeros treinta minutos el marcador reflejaba un 12-9 que mostraba lo visto sobre el parqué. Joan Cañellas, Julen Aginagalde o Víctor Tomás fueron los artífices de esa ventaja que acercaba las semifinales.

Una sequía fatal

Pero en la reanudación, la renta se diluyó casi por completo (12-11). España manejó peor la exclusión de Raúl Entrerríos, que Francia los dos minutos con los que fue castigado Bertrand Gille. Pero Sterbik seguía centrado y gracias a dos intervenciones permitió a los suyos volver a adquirir el colchón de tres tantos (16-13).

Pero en el bando francés el portero Thierry Omeyer se estaba reservando para su momento. Y llegó en el peor para los españoles. El meta se entonó con una sucesión de paradas que secó de raíz el ataque rojo. Y en el ataque galo también surgió el lateral William Accambray, que en su debut en la competición, en la que aterrizó hace un día por la lesión de Guillaume Joli, martilleó una y otra vez a la defensa española, hasta poner por primera vez en ventaja (17-18) al equipo francés a menos de trece minutos para el final.

Renta que el propio Accambray, autor de siete tantos y a la postre mejor jugador del partido, se encargó de situar en unos inquietantes tres goles (17-20), que parecieron destemplar definitivamente a un equipo español, para el que cada ataque se convirtió en un auténtico suplicio.

La racha francesa se rompió con dos buenos goles de Raúl Entrerríos y Viran Morros (20-21). El incombustible Jerome Fernández colocó el marcador 20-22 pero Víctor Tomás se echó al equipo a la espalda para lograr empatar el choque gracias a un lanzamiento desde los siete metros y el tanto de la igualada a falta de dos minutos para el final. España llegó a tener posesión para ponerse por delante pero Joan Cañellas, forzado por la advertencia de pasivo de los colegiados, erró su último lanzamiento, dando una última oportunidad a Francia, aunque con mucha fortuna, no desaprovechó para sellar su pase (22-23) a las semifinales.

España 22 - Francia 23

22 - España: Sterbik; Víctor Tomás (6, 1p), Maqueda (4), Cañellas (3), Morros (1), Raúl Entrerríos (2) y Ugalde (2) -equipo inicial- Hombrados (ps), Gurbindo (-), Rocas (-), Aguirrezabalaga (-), Sarmiento (-), Aginagalde (4) y Guardiola (-)

23 - Francia: Omeyer; Abalo (2), Fernández (3, 1p), Karabatic (1), Narcisse (1), Honrubia (-) y Sorhaindo (4) -equipo inicial- Karaboue (ps), Dinart (-), Barachet (3), Guillaume Gille (-), Bertrand Gille (-), Accambray (7) y Guigou (2, 1p)

Marcador cada cinco minutos: 3-0, 4-1, 5-1, 7-3, 9-6 y 12-9 (Descanso) 14-12, 17-15, 17-17, 17-19, 21-22 y 22-23 (Final)

Árbitros: Nikolic y Stojkovic (SRB). Excluyeron por dos minutos Rocas y Raúl Entrerríos por España; y a Barachet y Bertrand Gille por Francia.

Incidencias: Encuentro correspondiente a los cuartos de final del torneo masculino de balonmano de los Juegos Olímpicos de Londres disputado en el "Basketball Arena" ante unos 12.000 espectadores.