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Lunes, 6 de Agosto de 2012

El carnaval más barato del mundo

Pese a su reducido presupuesto, el Carnaval de La Habana llena todos los años de música y sensualidad el malecón para deleite de cientos de miles de habaneros.

FERNANDO RAVSBERG ·06/08/2012 - 16:33h

F.R - A pesar de su glamour el carnaval de La Habana podría ser uno de los más baratos del mundo, todo se hace con poco dinero y mucha creatividad.

Este fin de semana se inició el Carnaval de La Habana, un evento social tan importante que fue capaz de superar la dura crisis económica de los años 90. Es la suma de luces, colores, música y sensualidad que recorre el malecón habanero para deleite de los cientos de miles de capitalinos que acuden cada noche a la fiesta mayor.

Público se unió a los Guaracheros de Regla, la comparsa más importante de La Habana, para conocer los entretelones de semejante espectáculo. Abraham es el diseñador de los vestuarios, la persona que cada año decide los modelos y colores que vestirán los guaracheros y guaracheras, de acuerdo a las coreografías organizadas por su director.

Abraham sonríe y nos dice que ahora todo es más fácil porque en las tiendas se vende mayor variedad de telas y adornos pero recuerda que durante la década de los 90 tuvo que diseñar los trajes de los bailarines y bailarinas "con lonas militares y bolsas plásticas de supermercado pintadas para que el carnaval siguiera existiendo".

El carnaval de La Habana podría ser uno de los más baratos del mundo, su director artístico, Efraín Sabás, nos explica que una comparsa como Los Guaracheros le cuesta al estado cubano unos 15.0000 euros. El director de Los Guaracheros, Héctor Medina, nos explica que "los trajes que se utilizan cuestan alrededor de 100 dólares cada uno [unos 80 euros]".

El dinero no alcanza para contratar maquilladoras ni peluqueros, así que poco antes de salir para el malecón las chicas se maquillan unas a las otras intercambiando sus propios lápices labiales, el rímel y las sombras de ojos. Han esperado un año para vivir su momento de gloria y todas quieren lucir bonitas y sensuales.

Los Guaracheros son vecinos de Regla, un barrio que le gusta llamarse "pueblo", ubicado al otro lado de la bahía de La Habana. La comparsa nació en 1959, 6 meses después de que Fidel Castro llegara a la capital al frente de sus guerrilleros barbudos. Durante estos años han ganado 5 veces el premio del carnaval y algunos aseguran que en muchas otras ocasiones lo perdieron injustamente.

El baile es la vida

La participación es voluntaria, nadie cobra ni un centavo pero para todos los vecinos de Regla es un honor bailar en los Guaracheros. La bailarina mayor es Yamila García de 40 años, ella es asistente del fiscal pero nos asegura que no tiene problemas con su trabajo, incluso cuando se acerca el carnaval y aumentan los ensayos le dan tiempo libre sin recortarle el salario.

taller de los guaracheros de reglaLa comparsa ensaya todo el año, cuatro veces por semana, es necesario dedicarle la mayor parte del tiempo libre. Las coreografías son complicadas, requieren una coordinación perfecta y un estado físico excelente, teniendo en cuenta que durante el paseo por el malecón habanero tendrán que bailar tres horas, ante la mirada expectante de los cubanos.

Héctor Medina explica a Público que el arraigo de los Guaracheros de Regla es tal que en ocasiones se convierte en un asunto familiar, en este momento bailan algunas jovencitas cuyas madres y abuelas fueron también bailarinas que alegraron los carnavales de décadas anteriores. Varias chicas nos dijeron que no quieren ni pensar en el momento en que tengan que dejar la comparsa.

Este año la naturaleza les jugó una mala pasada, el viernes, en el momento en que se iniciaba el primer día de carnaval comenzó un aguacero torrencial que empapó a los bailarines, las carrozas y al público. Vimos a los componentes de las comparsas empapados y tiritando de frío pero la tristeza fundamental era no haber podido bailar.

Tras secar atuendos y escurrir equipos, el domingo por la noche hicieron el debut tan esperado ante cientos de miles de personas que certifican que el carnaval sigue siendo la fiesta más popular de Cuba.