Archivo de Público
Viernes, 3 de Agosto de 2012

Rami Makhlouf, 'Mr. five percent'

El primo hermano de Al Asad consiguió dominar el 60% de las operaciones comerciales que se movían en Siria gracias a su parentesco con el dictador y al entramado de monopolios que le permitió crear

D.P. ·03/08/2012 - 11:00h

Rami Makhlouf. AFP

Rami Makhlouf (1969, Damasco) encontró en su primo, el dictador Bashar al Asad, al aliado perfecto para expandir un imperio económico en Siria impulsado desde las arcas del Estado que resulta muy difícil de cuantificar. La CNN habla de que su patrimonio rondaría los 4.500 millones de euros, para el diario libanés Al Akhbar es simple y llanamente milmillonario.

En cualquier caso, la mayor parte de los analistas sobre Siria coinciden en que ha llegado a controlar el 60% de las operaciones económicas que se movían en el país y que era casi imposible hacer negocios allí sin pasar antes por su filtro. Un filtro que llevaba plasmada la cifra clave del 5%. Eso es lo que, según el imaginario sirio, se llevaba Makhlouf en comisiones por cada transacción. Y de ahí le viene el apodo: Mr. five percent.

En lo que hay pocas dudas es que desde 2000, cuando Al Asad sucedió a su padre Hafez, el monopolio económico de Rami Makhlouf se multiplicó por mil. El régimen le adjudicó una licencia por 15 años para explotar la telefonía del país a través de Syriatel. La compañía egipcia OrascomTelecom comenzó teniendo el 25%, mientras que el otro 75% quedó en manos de Makhlouf por medio de Drex Technologies, compañía con sede en las Íslas Vírgenes. Tres años más tarde, los egipcios, que veían con recelo las maniobras de Makhlouf para quedarse con el 100%, decidieron salirse de enmedio y venderle su parte para recuperar la inversión inicial.

La mafia Asad-Makhlouf, como se refieren muchos sirios a la alianza entre ambas familias alawíes, comienza con el matrimonio entre Hafez Asad y Anisa Makhlouf. La exprimera dama conseguiría enormes privilegios para su familia durante el mandato de hierro del anterior dictador sirio. Y las prebendas favorecieron sobre todo a su hermano Mohamed, el padre de Rami, que marcaría el camino para convertirlo en el hombre más rico del país.

De la telefonía a las finanzas

En 2006 Al Asad dio el visto bueno para que Makhlouf fundara Cham Holdings, la joya de la corona económica de Mr. five percent. El conglomerado nació gracias a la colaboración de 73 prominentes empresarios sirios con un capital de unos 300 millones de euros y hoy es la empresa más importante del país. Sus tentáculos abarcan el negocio petrolífero (además de participaciones en las empresas estatales posee el 6,5% de la británica Gulf Sands a través de Al Masreq, fondo de inveriones de su propiedad); el bancario, con Cham Capital que se dedica a la especulación financiera principalmente; y el inmobiliario con Bena Properties. Además de esto, Makhlouf controla las telecomunicaciones con Syriatel, la televisión a través de canales como Cham Press TV o la industria armamentística con Souruh.

Cham Holdings es la empresa más importante del país y abarca desde el petróleo a los pisosPero la fortuna de Mr. five percent también se alimenta de la tela de araña que ha creado a través de esas filiales, que a su vez tienen otras filiales y más filiales en las que en la cúspide suele estar siempre el apellido Makhlouf, suyo o de sus familiares. Por ejemplo, eso es lo que hizo con Ramak, compañía dedicada a sectores tan diversos como la construcción, el gas o las tiendas duty free -controló las de toda Siria hasta que las vendió a un grupo de inversores árabes del que se desconoce su nombre- y que acabó reconvirtiéndose en Hussein Makhlouf & Partner después de que la Unión Europea la introdujera en la lista de entidades vetadas.

En realidad lo están todas, Cham, Bena, Al Masreq, Syriatel... como su padre, su tío y sus hermanos, Eyad y Hafez, ambos atos cargos de la inteligencia y, a ojos de los analistas, otra de las causas por las que Rami Makhlouf se ha convertido en lo que es. En 2008, la Casa Blanca le impidió viajar al país. Pero eso da igual porque Syriatel también tiene negocios en EEUU.

Cuando empezaron las protestas en Derá en marzo de 2011, los manifestantes le gritaban "¡Makhlouf ladrón!". Entonces anunció que cedería las ganancias de Syriatel y que dedicaría sus ganancias a trabajar por los pobres. También dimitió como presidente de Cham Holdings pero los e-mails de WikiLeaks no indican eso precisamente. Al Akhbar, uno de los dos medios árabes que tienen acceso a los Syria Files, publicó el mes pasado que Mr. five percent se dedicó a comprar bancos como si se tratara de la cosa más normal del mundo.